Dos instrumentos, dos narrativas
La pregunta sobre cómo fue producido el Libro de Mormón tiene una respuesta pública y una respuesta documental, y por mucho tiempo no coincidieron. La respuesta pública, dada por el propio José Smith (Joseph Smith) en vida, habla de un instrumento encontrado junto con las planchas. La respuesta documental, montada a partir de lo que los testigos oculares describieron, habla también de una piedra colocada dentro de un sombrero. Desde 2013 la Iglesia SUD trata las dos como compatibles, y el asunto dejó de ser divisorio.
El Urim y Tumim
La autobiografía canonizada describe el instrumento con precisión: dos piedras sujetas a aros de plata, fijadas a un pectoral, depositadas junto con las planchas, y afirma que era la posesión y el uso de esas piedras lo que constituía a los videntes en los tiempos antiguos.
35 Disse também que havia duas pedras em aros de prata — e essas pedras, presas a um peitoral, constituíam o que é chamado Urim e Tumim — depositadas com as placas; e que a posse e o uso dessas pedras era o que constituía os “videntes” nos tempos antigos; e que Deus as tinha preparado para serem usadas na tradução do livro.
52 Tendo removido a terra, arranjei uma alavanca, introduzi-a sob a borda da pedra e consegui levantá-la com um pequeno esforço. Olhei e lá realmente vi as placas, o Urim e Tumim e o peitoral, como afirmara o mensageiro. A caixa na qual se encontravam era formada de pedras unidas por uma espécie de cimento. No fundo da caixa havia duas pedras colocadas transversalmente, e sobre elas estavam as placas e as outras coisas.
El nombre viene de la Biblia hebrea, donde Urim y Tumim son objetos guardados en el pectoral del sumo sacerdote y usados para consultar la voluntad divina. El texto bíblico nunca explica qué eran ni cómo funcionaban.
30 Y pondrás en el racional del juicio Urim y Thummim, para que estén sobre el corazón de Aarón cuando entrare delante de Jehová: y llevará siempre Aarón el juicio de los hijos de Israel sobre su corazón delante de Jehová.
En público, el vocabulario de José Smith fue siempre ese: Urim y Tumim, anteojos, intérpretes. En la Carta Wentworth, de marzo de 1842, escribe que tradujo el registro por medio del Urim y Tumim, por el don y poder de Dios. La autobiografía usa la misma expresión al describir la fase inicial del trabajo, en el invierno de 1827 a 1828.
62 Mediante essa ajuda oportuna, pude chegar ao lugar de meu destino, na Pensilvânia; e, imediatamente após minha chegada, comecei a copiar os caracteres das placas. Copiei um número considerável deles e, por meio do Urim e Tumim, traduzi alguns, o que fiz entre os meses de dezembro, quando cheguei à casa de meu sogro, e fevereiro do ano seguinte.
La piedra en el sombrero
Los testigos que estuvieron en la sala describen otra cosa, o mejor, describen la misma práctica con otro instrumento. Ninguno de ellos era hostil cuando habló, y los tres principales hablaron décadas después de los hechos, lo que es a la vez la fuerza y la debilidad de ese conjunto: eran viejos, pero nada tenían que ganar.
| Testigo | Cuándo y dónde describió | Qué describió |
|---|---|---|
| Emma Smith | Entrevista dada a su hijo Joseph Smith III en febrero de 1879, publicada en el Saints Herald en octubre de aquel año, semanas después de la muerte de ella | Escribía sentada a la mesa al lado de él, que quedaba con el rostro hundido en el sombrero, con la piedra dentro, dictando hora tras hora, sin nada entre los dos; él no tenía manuscrito ni libro para leer, y ella afirma que no habría cómo esconderle eso; las planchas quedaban sobre la mesa envueltas en un paño de lino, y ella llegó a palparlas |
| David Whitmer | An Address to All Believers in Christ, 1887, y entrevistas de prensa a partir de 1881 | José ponía la piedra en el sombrero y el rostro en el sombrero, para excluir la luz; en la oscuridad surgía una luz espiritual y algo parecido a pergamino, con un carácter a la vez y la interpretación en inglés debajo; escrito y leído de vuelta correctamente, aquello desaparecía y venía el siguiente |
| Martin Harris | Charla en Salt Lake City en 1870, relatada por Edward Stevenson en el Deseret Evening News en diciembre de 1881 | Misma descripción de la piedra y del sombrero, con el agregado de que la frase permanecía visible hasta ser escrita correctamente; cuenta además haber cambiado la piedra por otra parecida para probar a José, que habría dicho que todo se había puesto oscuro como Egipto |
| Oliver Cowdery | Carta pública de septiembre de 1834 y testimonio judicial de 1830 | Fue el escriba principal y nunca describió públicamente sombrero ni piedra; habló siempre de Urim y Tumim y de dos piedras transparentes montadas en aros de plata |
| Elizabeth Ann Whitmer Cowdery | Declaración jurada del 15 de febrero de 1870 | Niega expresamente que hubiera cortina entre José y el escriba en la fase de la granja de los Whitmer |
Tres observaciones de precisión sobre esa tabla. La primera: Emma no menciona cortina alguna; su expresión es que no había nada entre los dos. Los relatos de cortina o sábana vienen de la fase anterior, la de Martin Harris en Harmony, y llegan hasta nosotros por intermediarios hostiles o externos, como el periódico Palmyra Reflector de 1831 y el libro de John Clark de 1842. La armonización usual, que separa las dos fases, es una reconstrucción plausible y no un dato documentado. La segunda: la idea de que la frase no desaparecía mientras no fuera escrita correctamente viene de Harris, vía Stevenson, y del relato de periódico de 1881, y no del libro de Whitmer. Royal Skousen, el mayor especialista vivo en los manuscritos originales, rechaza esa versión: el manuscrito conserva palabras mal escritas y omitidas, lo que él llama un control apretado pero no férreo. La tercera: el silencio de Oliver Cowdery es real y es leído en direcciones opuestas por los dos lados.
Las 116 páginas perdidas
Martin Harris comenzó a escribir cerca del 12 de abril de 1828 y trabajó hasta el 14 de junio, cuando había ciento dieciséis páginas de manuscrito. Insistió en llevarlas para mostrarlas a la familia y obtuvo permiso después de pedidos repetidos. Las páginas desaparecieron y nunca fueron recuperadas. Al día siguiente de la partida de Harris, el 15 de junio de 1828, nació y murió el primer hijo de José y Emma, y ella quedó gravemente enferma por dos semanas.
La respuesta no fue retraducir. La instrucción registrada mandó traducir, en lugar del material perdido, las llamadas planchas menores de Nefi, que cubrían el mismo período desde otro ángulo. El Libro de Mormón anticipa esa solución en su propio texto: Nefi dice haber recibido orden de hacer un segundo conjunto de planchas para un propósito sabio que él no conocía, y Mormón, siglos después en la narrativa, dice haber encontrado esas planchas y decidido incluirlas por un susurro del Espíritu, sin saber por qué.
5 Ordenou-me, portanto, o Senhor que fizesse estas placas para um sábio propósito seu, o qual me é desconhecido.
3 E agora digo alguma coisa acerca do que escrevi; porque, depois de haver feito um resumo das placas de Néfi até o governo deste rei Benjamim de quem Amaléqui falou, examinei os registros que haviam sido entregues em minhas mãos e encontrei estas placas, que continham este pequeno relato dos profetas, de Jacó até o governo deste rei Benjamim, e também muitas das palavras de Néfi.
4 E as coisas que estão nestas placas me são agradáveis, por causa das profecias sobre a vinda de Cristo; e meus pais sabem que muitas delas se cumpriram; sim, e eu também sei que todas as coisas que foram profetizadas sobre nós, até este dia, se cumpriram; e que todas as que vão além deste dia certamente se cumprirão —
5 Escolhi, portanto, estas coisas para terminar meu registro sobre elas e este restante de meu registro tirarei das placas de Néfi; e não posso escrever nem a centésima parte das coisas de meu povo.
6 Mas eis que tomarei estas placas que contêm estas profecias e revelações e pô-las-ei com o restante de meu registro, porque me são preciosas; e sei que serão preciosas para meus irmãos.
7 E faço isto com um sábio propósito; pois assim me é sussurrado, segundo o Espírito do Senhor que está em mim. E agora, eu não sei todas as coisas, mas o Senhor sabe todas as coisas que hão de acontecer; portanto, ele atua em mim, para que eu faça segundo a sua vontade.
Para el lector SUD, esa es una providencia anticipada en mil cuatrocientos años. Para el crítico, es la explicación interna más elegante posible para un material que no podía ser reproducido sin riesgo de divergencias. Los dos lados leen los mismos versículos.
Sesenta y cinco días
Oliver Cowdery llegó a Harmony el 5 de abril de 1829, y el trabajo recomenzó el 7 de abril, fecha que el propio texto canónico registra.
67 Dois dias após a chegada do Sr. Cowdery (estávamos em 7 de abril), comecei a traduzir o Livro de Mórmon e ele começou a escrever para mim.
A mediados de mayo el trabajo ya cubría Mosíah, Alma, Helamán y el ministerio de Cristo en 3 Nefi. En la primera semana de junio el grupo se mudó cerca de ciento sesenta kilómetros, hasta la casa de Peter Whitmer en Fayette, Nueva York. El 11 de junio de 1829 se registró el derecho de autor, usando el texto de la portada como descripción legal, lo que indica que ya estaba traducida. A fines de junio el trabajo estaba concluido.
La cuenta más citada es de John W. Welch, profesor de derecho en BYU: ochenta y cinco días corridos entre el 7 de abril y el 30 de junio de 1829, de los cuales cerca de sesenta y cinco o menos fueron días hábiles de trabajo, lo que da un promedio de ocho páginas por día en la edición actual, de 531 páginas. La franja de sesenta y tres a setenta y cinco días que a veces circula es la dispersión entre estimaciones diferentes y no una cifra del propio Welch. Conviene notar que la reconstrucción de Welch supone que la traducción recomenzó en Mosíah, con 1 y 2 Nefi viniendo al final, hipótesis aceptada también por Bushman, pero que es reconstrucción académica y no declaración de participante.
El ensayo de 2013
El 30 de diciembre de 2013 la Iglesia SUD publicó La Traducción del Libro de Mormón, en la serie de ensayos sobre temas del evangelio. El documento afirma que la mayoría de los relatos habla del uso del Urim y Tumim, sean los intérpretes, sea la piedra vidente, y que según esos relatos José Smith colocaba el instrumento en un sombrero, presionaba el rostro contra él para bloquear la luz externa y leía en voz alta las palabras en inglés que aparecían. El ensayo explica además que los dos instrumentos eran aparentemente intercambiables, que por conveniencia él pasó a usar sobre todo la piedra única, y que con el tiempo el término Urim y Tumim pasó a cubrir los dos, funcionando menos como nombre de un objeto específico y más como categoría descriptiva de instrumentos de revelación.
La discusión que continúa abierta ya no es sobre el sombrero, sino sobre el grado de control del texto. Skousen defiende un control apretado, con nombres propios deletreados letra por letra y errores de audición del escriba preservados en el manuscrito. Blake Ostler, Brant Gardner y Grant Hardy defienden un control suelto, en que las ideas reveladas pasarían por el lenguaje del traductor, y se apoyan en un texto del propio canon SUD que manda estudiar la cuestión en la mente antes de preguntar. Las dos lecturas tienen consecuencias opuestas para lo que significa la palabra traducción aquí, y ninguna de ellas venció.