La Destrucción del Nauvoo Expositor

Un periódico de una sola edición

El Nauvoo Expositor circuló una única vez, el 7 de junio de 1844. Fue fundado por un grupo de disidentes recién excomulgados o apartados de la Iglesia: William Law, que había sido segundo consejero en la Primera Presidencia, su hermano Wilson Law, general de la Legión de Nauvoo, Charles Ivins, los hermanos Francis M. Higbee y Chauncey L. Higbee, y los hermanos Robert D. Foster y Charles A. Foster. El prospecto del periódico había sido publicado el 10 de mayo de 1844 y anunciaba la intención de reformar la Iglesia, y no de destruirla.

Los autores no eran enemigos externos. Eran figuras de dentro, con acceso directo a lo que denunciaban, y eso es lo que convierte a la única edición en un documento históricamente relevante. Acusaba a José Smith (Joseph Smith) de practicar y enseñar el matrimonio plural en secreto mientras lo negaba en público, de haber organizado un cuerpo político secreto que los lectores hoy identifican con el Consejo de los Cincuenta, y de haber enseñado, en el sermón conocido como discurso de King Follett, una pluralidad de dioses. La denuncia más política era que el alcalde acumulaba poder civil, militar, judicial y religioso en la misma persona, y que la excomunión de los disidentes había funcionado como un tribunal de inquisición.

Las sesiones del 8 y del 10 de junio

El concejo municipal de Nauvoo se reunió el sábado 8 de junio, y volvió a reunirse el lunes 10 de junio de 1844, con José Smith presidiendo como alcalde. Las actas registran horas de debate, en que el periódico y sus editores fueron discutidos punto por punto y el carácter moral de los publicadores fue atacado. José Smith argumentó a partir de precedentes americanos y de los comentarios de William Blackstone que una prensa que difamara y amenazara la paz pública podía ser tratada como "nuisance", término del derecho común que designa una cosa nociva al público y que la autoridad puede remover sin juicio previo.

Al final de la sesión del 10 de junio, el concejo aprobó una ordenanza declarando al Nauvoo Expositor una "nuisance" pública. José Smith, como alcalde, ordenó al marshal municipal John P. Greene que la removiera. Greene, acompañado de cerca de cien hombres de la Legión de Nauvoo, fue a la oficina del periódico aquella noche, sacó la prensa a la calle, esparció los tipos y quemó los ejemplares restantes. No hubo resistencia armada ni heridos.

La reacción

La repercusión fue inmediata y no se restringió al condado. Thomas C. Sharp, editor del Warsaw Signal y ya hostil a los mormones, publicó una convocatoria explícita a la acción armada. Periódicos de Illinois que no tenían posición previa sobre el mormonismo trataron el episodio como un ataque a la libertad de prensa, tema de sensibilidad máxima en la cultura política americana de la época. Es un dato de contexto, señalado por historiadores, que hubo al menos dieciséis episodios de violencia contra periódicos en Illinois entre 1832 y 1867, incluido el asesinato del editor abolicionista Elijah Lovejoy en Alton en 1837. El episodio de Nauvoo no fue único en el estado, pero fue el único cometido por un gobierno municipal contra un periódico, por orden formal.

El 12 de junio de 1844, se expidió una orden de arresto por tumulto contra José Smith y otros involucrados. Él recurrió al tribunal municipal de Nauvoo, que esa misma tarde lo eximió, decidiendo que había actuado bajo autoridad legítima. Como el tribunal estaba formado por los regidores que habían votado la ordenanza, la decisión fue leída fuera de Nauvoo como confirmación de que la ciudad no se sometía a la ley estatal. El 17 de junio el grupo compareció ante Daniel H. Wells, juez de paz que no era miembro de la Iglesia, y también fue absuelto, sin efecto sobre la opinión pública.

El gobernador Thomas Ford determinó que el juicio tenía que ocurrir en Carthage, sede del condado, y no en Nauvoo. José Smith declaró la ley marcial en Nauvoo el 18 de junio y movilizó la Legión, lo que generó una segunda acusación, esta vez de traición, crimen capital y sin derecho a fianza. Se entregó el 25 de junio, mediante promesa de protección del gobernador. El 27 de junio de 1844, una multitud armada invadió la cárcel de Carthage y mató a José y Hyrum Smith. La destrucción del Expositor no es la causa única de ese desenlace, pero es el eslabón documentado que liga el conflicto interno de la comunidad a la intervención del estado y a la violencia final.

El estudio de Dallin Oaks, 1965

El análisis jurídico de referencia sobre el episodio fue publicado en 1965 en la Utah Law Review, volumen 9, número 4, bajo el título "The Suppression of the Nauvoo Expositor". El autor era Dallin H. Oaks, entonces profesor de derecho en la Universidad de Chicago, miembro de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, y más tarde juez de la Corte Suprema de Utah y apóstol. El estudio es citado por historiadores de los dos lados del debate porque no es apología ni acusación: es una reconstrucción del derecho de "nuisance" vigente en Illinois en 1844 aplicada a los actos concretos del concejo.

La conclusión tiene dos partes que hay que mantener juntas, porque separarlas produce distorsión. La primera es que el concejo no podía declarar al periódico una "nuisance" a causa de su contenido político o religioso, pero que, por las acusaciones de inmoralidad y difamación, había base en la doctrina jurídica de la época y en precedentes de tribunales de Illinois y en Blackstone para tratar la publicación como "nuisance" y suprimir la circulación sin juicio previo. La segunda es que esa base no se extendía a la destrucción de la propiedad: Oaks es explícito al decir que no había justificación legal en 1844 para destruir la prensa del Expositor como "nuisance", y que los dueños tenían derecho a indemnización por los daños.

La distinción es fina y es el núcleo del asunto. Suprimir una edición y destruir el equipo que permitiría imprimir la siguiente son actos jurídicos diferentes, con fundamentos diferentes. Quien cita a Oaks para absolver al concejo ignora la segunda parte. Quien lo cita para condenar ignora la primera. Oaks también observó que los procedimientos posteriores, tanto el del tribunal municipal de Nauvoo como el del juez Robert F. Smith en Carthage, tuvieron problemas propios de legalidad, lo que significa que ninguno de los lados del conflicto operó dentro del derecho de forma limpia.

Qué se decidió, qué permitía la ley, qué concluyó Oaks

Qué decidió el concejoQué permitía la ley de 1844Qué concluyó Oaks en 1965
Declarar al periódico "nuisance" por el contenido político y religiosoLa "nuisance" no alcanzaba la crítica política ni doctrinalSin base legal: ese fundamento no sostenía la ordenanza
Declarar al periódico "nuisance" por difamación e inmoralidadBlackstone y precedentes de Illinois admitían abatir una "nuisance" sin juicio previoHabía base defendible en la doctrina jurídica de la época
Quemar los ejemplares impresos en la calleLa supresión de la circulación de material difamatorio era un acto toleradoParte menos problemática de la orden, ligada a la supresión de la "nuisance"
Sacar la prensa y esparcir los tiposNinguna regla autorizaba destruir el equipo de impresiónSin justificación legal; los dueños tenían derecho a indemnización
Ejecutar la orden con cerca de cien hombres de la LegiónEl marshal podía requerir auxilio, pero el uso de la milicia era anómaloReforzó la lectura externa de que la ciudad actuaba como poder autónomo
Juzgar la acusación de tumulto en el tribunal de la propia ciudadEl tribunal municipal tenía poder de habeas corpus bajo la cartaProcedimientos con problemas de legalidad de los dos lados del conflicto

Hay un último elemento que suele quedarse fuera. La Constitución de Illinois de 1818 y la Primera Enmienda protegían la libertad de prensa, pero la doctrina que aplica la Primera Enmienda contra gobiernos estatales y municipales solo se consolidó en los Estados Unidos en el siglo 20, a partir de decisiones como Gitlow contra Nueva York, de 1925, y Near contra Minnesota, de 1931, esta última justamente sobre la supresión de un periódico declarado "nuisance". Juzgar al concejo de Nauvoo por los estándares constitucionales de hoy es anacrónico. Juzgarlo por los estándares de 1844, que es lo que hizo Oaks, produce un resultado dividido: parte de lo que el concejo hizo tenía argumento, y parte no tenía ninguno.

Vale notar, por fin, que la acusación central del periódico, la de que el matrimonio plural era practicado en Nauvoo mientras se negaba públicamente, es hoy confirmada por la propia Iglesia en un ensayo publicado en 2014. Eso no altera la cuestión jurídica de la destrucción de la prensa, pero altera la evaluación del periódico como fuente: el Expositor tenía razón en el punto de hecho más grave que afirmaba.