Apócrifos de Salomón: Cuáles Son y Qué Dicen

Por qué se atribuyó tanto a Salomón

La respuesta está en el propio texto bíblico. Reyes registra que Salomón pronunció tres mil proverbios y mil cinco cánticos, y que su sabiduría superaba la de todos los orientales. Un rey descrito como el hombre más sabio del mundo, con una obra inmensa citada pero no conservada, es el nombre ideal para firmar un libro de sabiduría: la atribución explica de antemano por qué el texto debería tomarse en serio.

29 Y dió Dios á Salomón sabiduría, y prudencia muy grande, y anchura de corazón como la arena que está á la orilla del mar.

30 Que fué mayor la sabiduría de Salomón que la de todos los orientales, y que toda la sabiduría de los Egipcios.

31 Y aun fué más sabio que todos los hombres; más que Ethán Ezrahita, y que Emán y Calchôl y Darda, hijos de Mahol: y fué nombrado entre todas las naciones de alrededor.

32 Y propuso tres mil parábolas; y sus versos fueron mil y cinco.

33 También disertó de los árboles, desde el cedro del Líbano hasta el hisopo que nace en la pared. Asimismo disertó de los animales, de las aves, de los reptiles, y de los peces.

34 Y venían de todos los pueblos á oir la sabiduría de Salomón, y de todos los reyes de la tierra, donde había llegado la fama de su sabiduría.

A esto se suma una segunda tradición, que corre por fuera de la Biblia: la de Salomón como señor de los espíritus. Viene de la fama de sabiduría sumada al hecho de haber construido el Templo, obra que la imaginación posterior no logró atribuir solo a albañiles. Flavio Josefo, en el siglo 1, ya registra que Salomón habría recibido el arte de expulsar demonios, y cuenta haber visto un exorcismo hecho con una fórmula atribuida a él. De esa tradición nace el más extraño de los libros salomónicos.

El Testamento de Salomón

Es un pseudoepígrafo griego en el que Salomón narra, en primera persona, cómo construyó el Templo interrogando demonios. Recibe del arcángel Miguel un anillo con sello, y con él obliga a cada espíritu a declarar su nombre, el astro que lo rige, el mal que causa y el ángel capaz de deshacerlo. El resultado es menos una narración que un catálogo: una demonología organizada en forma de interrogatorio.

1 Testamento de Salomón, hijo de David, que fue rey en Jerusalén, dominó y controló a todos los espíritus del aire, en la Tierra y bajo la Tierra.

La datación está en disputa y la franja es amplia, del siglo 1 al 5, con buena parte de los especialistas prefiriendo el siglo 3 para la forma final y admitiendo material bastante más antiguo dentro de ella. El texto es cristiano en la forma en que llegó hasta nosotros, y trae capas judías, griegas y astrológicas visibles. Nunca fue canónico en ninguna tradición, y su influencia fue por otro lado: es una de las fuentes de la magia salomónica medieval y de los grimorios que circularon bajo ese nombre siglos después.

La Sabiduría de Salomón

Este es el caso más didáctico de pseudoepigrafía de la Biblia, porque el argumento decisivo es simple: el libro fue escrito en griego, con vocabulario filosófico griego, probablemente en Alejandría, entre el siglo 2 y el siglo 1 antes de Cristo. Salomón vivió en el siglo 10 antes de Cristo y no hablaba griego. La voz que dice "yo, Salomón" es un recurso literario asumido, y sirve para dar a la sabiduría judía la autoridad del rey ante un público helenizado.

1 Amad la justicia, gobernantes de la tierra, pensad correctamente del Señor y buscadlo con sencillez de corazón.

2 Porque se manifiesta a los que no le exigen pruebas y se revela a los que no desconfían de él.

3 Los pensamientos retorcidos alejan de Dios y el poder, puesto a prueba, confunde a los necios.

4 La sabiduría no entra en alma perversa, ni habita en cuerpo sometido al pecado.

5 Pues el espíritu educador y santo huye del engaño, se aleja de los pensamientos necios y es ahuyentado cuando llega la injusticia.

6 La sabiduría es un espíritu amigo de los hombres que no deja impune al blasfemo: inspecciona las entrañas, vigila atentamente el corazón y cuanto dice la lengua.

7 Pues el espíritu del Señor llena la tierra, todo lo abarca y conoce cada sonido.

El estatus varía por tradición, y aquí la atribución tiene consecuencia práctica. Católicos y ortodoxos lo reciben como deuterocanónico, es decir, Escritura plena. Judíos y protestantes no lo incluyen en el canon. La discusión sobre ese grupo de libros tiene tema propio en el sitio.

Las Odas y los Salmos de Salomón

Otros dos conjuntos llevan el nombre del rey y no están alojados aquí, pero hay que nombrarlos, porque quien busca "apócrifos de Salomón" los busca también. Los Salmos de Salomón son dieciocho poemas judíos en griego, del siglo 1 antes de Cristo, escritos como reacción a la toma de Jerusalén por Pompeyo, y contienen una de las descripciones mesiánicas más explícitas del período. Las Odas de Salomón son cuarenta y dos odas cristianas, probablemente del siglo 2, conservadas sobre todo en siríaco, y están entre los himnos cristianos más antiguos que sobrevivieron. Ninguno de los dos tiene relación con el rey más allá del nombre.

Qué se atribuye a Salomón dentro de la Biblia

La tradición atribuye a Salomón tres libros canónicos, y el grado de disputa es distinto en cada uno. Proverbios trae atribuciones internas explícitas a él y también a otros autores nombrados, como Agur y Lemuel, cosa que el propio texto declara. Eclesiastés se presenta como palabras del "hijo de David, rey en Jerusalén", pero su hebreo tiene rasgos tardíos que la mayoría de los especialistas fecha siglos después de Salomón. Cantares lleva el nombre en el título y enfrenta una objeción semejante. Ninguna de estas discusiones es nueva ni fue inventada por críticos modernos: rabinos y Padres ya debatían la autoría y el lugar de esos libros.

ObraDónde estáAutoría de Salomón
ProverbiosCanon de todas las tradicionesParcial, y el propio libro nombra a otros autores
EclesiastésCanon de todas las tradicionesTradicional; el hebreo tardío es la objeción principal
CantaresCanon de todas las tradicionesTradicional, en disputa
SabiduríaDeuterocanónico (católicos y ortodoxos)No: escrito en griego, siglos después
Testamento de SalomónApócrifo, alojado aquíNo: pseudoepígrafo cristiano tardío
Salmos de SalomónApócrifo, no alojadoNo: siglo 1 a.C., reacción a Pompeyo
Odas de SalomónApócrifo, no alojadoNo: himnos cristianos del siglo 2