Un Jesús que enseña secretos
La familia más provocadora de apócrifos es la de los evangelios gnósticos, recuperados sobre todo en la biblioteca de Nag Hammadi, descubierta en Egipto en 1945. En ellos, Jesús no muere para salvar ni resucita corporalmente: es, ante todo, un revelador, alguien que transmite un conocimiento secreto (gnosis) capaz de liberar el alma de la prisión de la materia. El retrato de Jesús cambia de fondo.
El Evangelio de Tomás es el más famoso: 114 dichos atribuidos a Jesús, sin narrativa de vida o muerte, abriendo con la promesa de que quien descifre el sentido de las palabras secretas no probará la muerte. El Evangelio de María pone a Magdalena como la discípula que entendió a Jesús mejor que los apóstolos hombres, y narra el conflicto de Pedro con ella. El Evangelio de Felipe medita sobre los sacramentos y llama a Magdalena "compañera" de Jesús, frase que alimentó especulaciones modernas.
1 Quem descobrir o sentidos dessas palavras, não provará a morte.
1 "Então a [matéria] será [destruída], ou não?"
1 Um hebreu gera um hebreu, e [aqueles] desse tipo são chamados de "prosélito". Mas um [prosélito] não gera (outro) prosélito. Eles são como [...] e geram outros [...] já lhes basta que venham a existir.
Judas, el traidor como héroe
El caso más chocante es el Evangelio de Judas, conocido sólo por citas de Ireneo hasta la recuperación del manuscrito copto en el siglo XX. En él, Judas no es el traidor villano, sino el único discípulo que comprendió a Jesús, encargado por él mismo de la tarea de entregarlo, liberando así al Cristo espiritual del cuerpo material. La traición se vuelve un acto de obediencia secreta, la inversión completa del relato canónico.
1 Esta é a mensagem secreta de julgamento que Jesus falou com Judas Iscariotes ao longo de oito dias, três dias antes de ele celebrar a Páscoa.
14 Então um dos doze, chamado Judas Iscariotes, foi ter com os príncipes dos sacerdotes,
15 E disse: Que me quereis dar, e eu vo-lo entregarei? E eles lhe pesaram trinta moedas de prata,
16 E desde então buscava oportunidade para o entregar.
Cada uno de estos evangelios se examina obra por obra en el tema de los evangelios apócrifos, que discute qué enseñan, cuándo fueron escritos y por qué la Iglesia los rechazó. Aquí el punto es el retrato: el Jesús gnóstico, maestro de secretos y ajeno a la cruz, es la alternativa más radical a los cuatro evangelios, y la más distante del Jesús que la mayoría de los cristianos reconoce.