Seol: el Mundo de los Muertos en el Antiguo Testamento

Un lugar adonde todos descienden

La palabra hebrea detrás de la idea más antigua del más allá es Seol. Aparece decenas de veces en el Antiguo Testamento y casi nunca significa lo que un lector moderno entiende por "infierno". El Seol es la morada común de los muertos: un lugar subterráneo, oscuro y silencioso, adonde todos descienden, justos e impíos, sin distinción de recompensa o pena.

Cuando Jacob llora la supuesta muerte de José, dice que descenderá al Seol enredándose en luto, no que José fue al cielo o al fuego. El patriarca espera reencontrar al hijo en el mismo lugar que aguarda a todos.

35 E levantaram-se todos os seus filhos e todas as suas filhas, para o consolarem; recusou porém ser consolado, e disse: Porquanto com choro hei de descer ao meu filho até à sepultura. Assim o chorou seu pai.

Sin memoria, sin alabanza, sin castigo

Los textos más antiguos describen el Seol como un estado de inactividad casi total. Los muertos no alaban a Dios, no planean, no conocen. No hay allí tribunal, llamas ni separación entre buenos y malos: hay solo el polvo y el silencio. Esa es la diferencia decisiva respecto al infierno cristiano posterior.

5 Porque na morte não lembrança de ti; no sepulcro quem te louvará?

10 Tudo quanto te vier à mão para fazer, faze-o conforme as tuas forças, porque na sepultura, para onde tu vais, não obra nem projeto, nem conhecimento, nem sabedoria alguma.

18 Porque não te louvará a sepultura, nem a morte te glorificará; nem esperarão em tua verdade os que descem à cova.

Job, en el auge del sufrimiento, llega a pedir que Dios lo esconda en el Seol hasta que la ira pase, tratando el mundo de los muertos como un refugio neutro, no como un lugar de tormento. El Seol del Antiguo Testamento es la muerte, no la condena.

13 Quem dera que me escondesses na sepultura, e me ocultasses até que a tua ira se fosse; e me pusesses um limite, e te lembrasses de mim!

La única excepción: descender vivo

El episodio que más se aproxima a un castigo en el inframundo es la rebelión de Coré, en que la tierra se abre y los rebeldes descienden vivos al Seol. Incluso aquí, sin embargo, el horror está en morir de forma anómala y ser tragado por la tierra, no en sufrir llamas eternas. El castigo es la muerte fuera de tiempo, no la tortura después de ella.

30 Mas, se o Senhor criar alguma coisa nova, e a terra abrir a sua boca e os tragar com tudo o que é seu, e vivos descerem ao abismo, então conhecereis que estes homens irritaram ao Senhor.

31 E aconteceu que, acabando ele de falar todas estas palavras, a terra que estava debaixo deles se fendeu.

32 E a terra abriu a sua boca, e os tragou com as suas casas, como também a todos os homens que pertenciam a Coré, e a todos os seus bens.

33 E eles e tudo o que era seu desceram vivos ao abismo, e a terra os cobriu, e pereceram do meio da congregação.