Una voz que solo decía "no"
Hay un detalle extraño y fascinante en la Apología. Sócrates afirma que desde niño escuchaba una especie de voz divina dentro de sí. Los griegos llamaban a esto daimonion, una señal divina. Lo curioso es el modo en que funcionaba: la voz nunca le mandaba hacer algo. Solo lo prohibía, siempre que estaba a punto de equivocarse.
8 Esse sinal, que é uma espécie de voz, começou a me vir desde criança. Ela sempre me proíbe, mas nunca me ordena fazer algo que eu vá fazer. É isso que me impede de entrar para a política. E me parece muito bem que ela me impeça. Pois saibam, atenienses, que, se eu tivesse entrado na política, já teria morrido há muito tempo, sem trazer nenhum benefício nem a vocês nem a mim.
Fue esa voz, dice Sócrates, la que le impidió entrar en política. Si lo hubiera hecho, lo habrían matado mucho antes, sin haber hecho bien a nadie. La señal lo mantuvo en la vida privada, picando a la ciudad desde afuera, como el tábano.
La voz que el acusado convirtió en acusación
Irónicamente, esa señal divina fue usada en su contra durante el juicio. La acusación de "introducir divinidades nuevas" se apoyaba precisamente en esa voz interior que decía escuchar. Sócrates no niega escucharla, y señala la contradicción: ¿cómo puede ser ateo un hombre que afirma recibir señales de Dios?
7 Talvez alguém se admire por que ando por aí em particular dando conselhos e me metendo nos assuntos dos outros, mas não me atrevo a subir à tribuna e aconselhar a cidade em público. Vou dizer por quê. Vocês já me ouviram falar, em várias ocasiões e lugares, de uma voz divina que me vem, e que é justamente a divindade de que Meleto zomba na denúncia.
La señal más elocuente: el silencio
El momento más conmovedor llega al final, después de la condena. Sócrates revela que durante todo ese día, al salir de casa, al llegar al tribunal, a lo largo de toda la defensa, la voz que siempre lo advertía guardó silencio. Para él eso era prueba de que el camino que había tomado, que conducía a su propia muerte, no era un mal. Si lo fuera, la voz habría avisado.
7 Qual a explicação que dou para esse silêncio? Vou contar a vocês. É um indício de que o que me aconteceu é um bem, e que estamos enganados, todos nós que achamos que a morte é um mal. Tenho uma grande prova disso: de jeito nenhum o sinal de costume teria deixado de se opor a mim, se eu estivesse indo para algo ruim e não para algo bom.
No confundas esa señal con la voz del Espíritu Santo ni con la conciencia cristiana. Sócrates era pagano y no contaba con la revelación. Pero la idea de una instancia interior, ligada a lo divino, que frena al hombre antes del error, es una señal de que la conciencia moral no nació con el cristianismo: ya incomodaba a los mejores paganos. La página sobre la conciencia retoma este punto.