Un libro escrito como una oración
Las Confesiones no son un diario ni un libro de memorias común. De la primera a la última página, Agustín no habla sobre Dios, habla con Dios. El libro entero es una conversación en segunda persona: el autor recuerda su propia vida en voz alta, delante de Dios, como quien reza. Por eso el título tiene dos sentidos a la vez: confesión de los pecados y confesión de la fe, es decir, alabanza. Agustín confiesa lo que hizo mal y, en la misma frase, confiesa cuánto Dios lo sostuvo a pesar de eso.
Fue escrito hacia el año 397, cuando Agustín ya era obispo de Hipona, en el norte de África. Mira hacia atrás, a los treinta y pocos años que vivió antes de convertirse, e intenta entender por qué tardó tanto en llegar adonde estaba. El resultado es considerado la primera autobiografía de la historia de Occidente: el primer libro en que alguien apunta la cámara hacia su propio interior y describe el alma con esa honestidad.
La obra abre con la frase que resume todo lo que viene después. Agustín le dice a Dios que el hombre fue hecho para Él, y que por eso nada en el mundo lo satisface mientras no descansa en Él.
1 Grande sois, Senhor, e mui digno de louvor; grande é a vossa força, e a vossa sabedoria não tem número. E o homem quer vos louvar, ele, uma parcela de vossa criatura; o homem, que traz consigo a sua mortalidade, que traz consigo o testemunho de seu pecado e o testemunho de que resistis aos soberbos; e, no entanto, o homem quer vos louvar, ele, uma parcela de vossa criatura. Vós o despertais para que se deleite em vos louvar, porque nos fizestes para Vós, e inquieto está o nosso coração enquanto não repousa em Vós. Concedei-me, Senhor, saber e entender se primeiro se há de vos invocar ou vos louvar, e se primeiro é conhecer-vos ou invocar-vos. Mas quem vos invoca sem vos conhecer? Pois quem não vos conhece pode invocar uma coisa em lugar de outra. Ou antes sois invocado para serdes conhecido? Mas como invocarão Aquele em quem não creram? Ou como crerão sem quem pregue? E louvarão ao Senhor os que o buscam: porque os que buscam o encontram, e os que o encontram o louvarão. Que eu vos busque, Senhor, invocando-vos, e vos invoque crendo em Vós: porque nos fostes pregado. Invoca-vos, Senhor, a minha fé, que me destes, que me inspirastes pela humanidade de vosso Filho, pelo ministério de vosso pregador.
Cómo funciona este tema
Las Confesiones tienen trece libros, que es como Agustín llama a los capítulos largos. Los nueve primeros cuentan su vida, desde el nacimiento hasta la muerte de su madre. Los cuatro últimos cambian de asunto: dejan de ser historia y se convierten en reflexión sobre la memoria, el tiempo y la creación del mundo. Mucha gente abandona la lectura justo en ese giro, sin entender por qué ocurre. Este tema recorre toda la escalera: primero la historia de la conversión, luego las ideas del pensador, mostrando por qué las dos partes son el mismo libro.