Una pregunta que parece fácil
En el Libro XI, Agustín hace la pregunta por la que el filósofo que había en él quedó más conocido: ¿qué es, en definitiva, el tiempo? Y confiesa la paradoja: si nadie me pregunta, lo sé; si quiero explicárselo a quien preguntó, ya no lo sé. Todos viven en el tiempo, pero nadie logra definirlo. Esa honestidad desarmada es lo que hace tan célebre el pasaje.
17 Em nenhum tempo, portanto, houve em que não tivésseis feito algo, pois o próprio tempo Vós o fizestes. E nenhum tempo Vos é coeterno, porque Vós permaneceis; mas se eles permanecessem, não seriam tempos. Que é, pois, o tempo? Quem o poderá explicar com facilidade e brevidade? Quem o poderá apreender, mesmo só com o pensamento, a ponto de proferir sobre ele uma palavra? E que coisa mencionamos no falar mais familiar e mais conhecida do que o tempo? E certamente entendemos quando dele falamos; entendemos também quando, ao falar dele outrem, o ouvimos. Que é, pois, o tempo? Se ninguém mo pergunta, eu o sei; se quero explicá-lo a quem me pergunta, não o sei. Contudo, digo com confiança que sei que, se nada passasse, não haveria tempo passado, e se nada adviesse, não haveria tempo futuro, e se nada houvesse, não haveria tempo presente. Esses dois tempos, então, o passado e o futuro, como existem, se o passado já não é e o futuro ainda não é? Quanto ao presente, porém, se sempre fosse presente e não passasse para o pretérito, já não seria tempo, mas eternidade. Se, pois, o presente, para ser tempo, só vem a existir porque passa para o pretérito, como dizemos que existe aquilo cuja causa de existir é o fato de que não há de ser, de modo que, na verdade, não podemos dizer que o tempo existe senão porque tende a não ser?
La respuesta de Agustín
Razona así: el pasado ya no existe, el futuro todavía no existe, y el presente, si fuera solo un instante, no tendría duración alguna. ¿Cómo puede entonces medirse el tiempo, si casi no es? La salida de Agustín es volverse hacia adentro: el tiempo, sugiere, es una distensión del alma misma. El pasado existe como memoria, el futuro como expectativa, el presente como atención, todo en la mente. Medimos el tiempo midiendo impresiones dentro de nosotros.
Tiempo y eternidad
Hay un motivo teológico detrás de la pregunta. Maniqueos y escépticos se burlaban: ¿qué hacía Dios antes de crear el mundo? Agustín responde que la pregunta no tiene sentido, porque el tiempo fue creado junto con el mundo. Dios no está dentro del tiempo esperando; Él es eterno, y en la eternidad no hay antes ni después, solo un presente que no pasa. La pregunta sobre el tiempo era, en el fondo, una pregunta sobre la diferencia entre el Creador y todo lo que Él crea.