El Discurso de Pausanias: el amor celeste y el amor vulgar

No todo amor merece elogio

Pausanias comienza corrigiendo a Fedro. Elogiar "el amor" sin más, dice, fue un error, porque no existe un solo amor. Antes de alabar, hay que decir qué amor merece alabanza.

2 Se existisse um único Amor, tudo bem. Mas não existe um. E, como não um só, o mais correto seria primeiro dizer qual deles merece elogio.

Dos amores, dos diosas

Su idea central es la distinción entre dos Eros, vinculados a dos Afroditas diferentes de la mitología. Está la Afrodita Urania, la "celeste", y la Afrodita Pandemia, la "común" o "vulgar". A cada una corresponde un tipo de amor:

Amor celeste (Uranio)Amor vulgar (Pandémico)
Mira haciaEl alma y el carácter de la personaEl cuerpo, el placer inmediato
ConstanciaDura toda la vidaTermina cuando la belleza física se marchita
EfectoHace mejores al amante y al amadoActúa al azar, sin cuidado por el bien

El amor vulgar, dice Pausanias, es el de los hombres mediocres, que aman más el cuerpo que el alma y no les importa si consiguen lo que quieren de manera bella o no. El amor celeste, en cambio, se dirige a lo que tiene más inteligencia y firmeza, y quien ama así quiere convivir toda la vida con la persona.

27 Mau é o amante vulgar, que ama o corpo mais que a alma. Ele nem é constante, pois ama uma coisa que não é constante. Assim que murcha a flor do corpo que ele desejava, ele voa para longe, desonrando tantas palavras e promessas. o amante de um caráter bom permanece a vida toda, pois se uniu a algo constante.

El criterio: la virtud

La conclusión de Pausanias es que ninguna acción es bella o fea por sí misma; lo que decide es el modo en que se hace. Ceder al amor puede ser bello o vergonzoso, dependiendo del propósito. Y solo hay un camino verdaderamente bello: el amor que tiene la virtud como meta, que hace que tanto el amante como el amado cuiden de volverse mejores.

38 Assim, é totalmente belo ceder por causa da virtude. Esse é o amor da deusa celeste, o amor celeste, de grande valor para a cidade e para os indivíduos, pois obriga tanto o amante quanto o amado a cuidar muito da própria virtude. Todos os outros amores são da outra deusa, a comum. É esta, Fedro, a minha contribuição sobre o Amor, feita assim, de improviso.

Este segundo peldaño introduce una idea que irá creciendo en el diálogo: el amor verdadero no es por el cuerpo, es por el bien del alma. El siguiente orador, un médico, llevará esa intuición mucho más allá de las personas.