Cuatro preguntas escondidas en una sola
Cuando preguntamos "¿por qué existe esa estatua?", parece una sola pregunta. Aristóteles se dio cuenta de que son cuatro, y que responderlas todas es entender la cosa de verdad. Usa una estatua de bronce como ejemplo y observa cómo cada pregunta tira de una respuesta distinta.
| La causa | La pregunta que responde | En la estatua de bronce |
|---|---|---|
| Material | ¿De qué está hecha? | Del bronce |
| Formal | ¿Con qué forma, qué diseño? | La figura del cuerpo que el escultor copia |
| Eficiente | ¿Hecha por quién o por qué? | El escultor que trabaja el metal |
| Final | ¿Hecha para qué? | Para honrar a alguien, para adornar la plaza |
El propio Aristóteles define la primera de ellas con ese mismo ejemplo del bronce, y continúa enumerando las demás. Nótese lo concreto que es: nada de abstracción, es el metal y el escultor.
1 "Causa" significa, num primeiro sentido, aquilo de que uma coisa é feita e que permanece nela: a matéria. Por exemplo, o bronze é a causa da estátua, e a prata, a causa da taça; o mesmo vale para as classes mais amplas que incluem esses materiais.
La causa que marca toda la diferencia
De las cuatro, la más extraña para la mente moderna es la última: la causa final, el "para qué". Hoy pensamos que preguntar "para qué sirve" solo tiene sentido con cosas fabricadas por alguien. Aristóteles iba más lejos: para él, hasta los seres vivos tienen un "para qué" natural. La semilla crece para convertirse en árbol, el ojo existe para ver. Ese "para qué" de las cosas es lo que él llama finalidad, y es la pieza que, siglos después, más interesó a los cristianos: un mundo lleno de propósito encaja bien con un mundo creado con propósito.
Guarda las cuatro causas. Toda la Metafísica es, en el fondo, Aristóteles afinando esas cuatro respuestas. Las próximas páginas toman dos de ellas, la material y la formal, y muestran que juntas explican de qué está hecho el mundo.