¿Quién fue Tomás de Kempis y qué fue la Devotio Moderna?

Un monje silencioso de Renania

Tomás de Kempis nació hacia 1380 en la ciudad de Kempen, cerca de Colonia, en la actual Alemania. De joven marchó a los Países Bajos, ingresó en un monasterio de canónigos regulares cerca de la ciudad de Zwolle y allí pasó casi setenta años, hasta morir en 1471, ya con más de noventa años. Llevó una vida sin grandes eventos: rezaba, copiaba manuscritos a mano y escribía. Nunca fue famoso en vida. Le correspondió al libro que se le atribuye convertirlo, siglos después, en uno de los nombres más influyentes de la espiritualidad cristiana.

La Devotio Moderna

Tomás de Kempis perteneció a un movimiento llamado Devotio Moderna, o Devoción Moderna, que nació en los Países Bajos a finales del siglo XIV. Era una reacción contra la religión puramente intelectual: contra la teología que vivía de debates académicos sin tocar la vida. En cambio, ese movimiento proponía una fe del corazón, práctica e interior, hecha de examen de conciencia, lectura espiritual e imitación concreta de Jesús en el día a día. La Imitación de Cristo es el fruto más perfecto de esa escuela. Coloca la humildad por encima del conocimiento, como dice en uno de los pasajes más citados del libro.

3 De que te aproveita disputar coisas elevadas sobre a Trindade, se te falta a humildade pela qual desagradas à Trindade? Em verdade, palavras elevadas não fazem o homem santo e justo, mas a vida virtuosa o torna caro a Deus. Prefiro sentir a compunção a saber-lhe a definição. Se soubesses toda a Bíblia e as sentenças de todos os filósofos, de que tudo isso te aproveitaria sem a caridade e a graça? Vaidade das vaidades e tudo é vaidade, exceto amar a Deus e a ele servir. Esta é a suprema sabedoria: pelo desprezo do mundo tender aos reinos celestiais.

Esa frase resume el programa entero de la obra. No es que la doctrina no importe, sino que, para Tomás de Kempis, de nada sirve discutir las cosas más elevadas de Dios si el alma de quien discute sigue siendo orgullosa. Saber sobre la Trinidad sin convertirse es vanidad. La meta del libro es el corazón transformado, no la mente erudita.