
La ciencia data la Tierra en cerca de 4.500 millones de años. La evolución necesita ese tiempo profundo. La pregunta es si eso contradice Génesis, y la respuesta depende de cómo se lea la palabra "día" en el primer capítulo de la Biblia. Aquí la divergencia es sobre todo intra-cristiana, entre lecturas distintas del mismo texto.
Las lecturas del "día"
La lectura de la Tierra joven entiende los seis días como 24 horas y calcula una Tierra de miles de años. La lectura día-era entiende cada "día" (en hebreo, yom) como un largo período, apoyada en pasajes que dicen que para Dios mil años son como un día. La lectura del marco literario ve Génesis 1 como un texto estructurado por teología, no por cronología, ordenando la creación en pares de dominios y habitantes. Las tres tienen defensores que afirman la autoridad de la Escritura.
14 E disse Deus: Haja luminares na expansão dos céus, para haver separação entre o dia e a noite; e sejam eles para sinais e para tempos determinados e para dias e anos.
15 E sejam para luminares na expansão dos céus, para iluminar a terra; e assim foi.
16 E fez Deus os dois grandes luminares: o luminar maior para governar o dia, e o luminar menor para governar a noite; e fez as estrelas.
17 E Deus os pôs na expansão dos céus para iluminar a terra,
18 E para governar o dia e a noite, e para fazer separação entre a luz e as trevas; e viu Deus que era bom.
19 E foi a tarde e a manhã, o dia quarto.
4 Porque mil anos são aos teus olhos como o dia de ontem que passou, e como a vigília da noite.
8 Mas, amados, não ignoreis uma coisa, que um dia para o Senhor é como mil anos, e mil anos como um dia.
El punto de esta página no es decidir la edad de la Tierra, que es cuestión científica, sino mostrar que el número de años no obliga a una única lectura de Génesis. El conflicto que mucha gente siente aquí es, en buena parte, conflicto entre interpretaciones de cristianos, no entre la Biblia y los hechos.