La síntesis que salió del concilio
El resultado más duradero de Nicea fue un credo, una fórmula breve de fe que toda la iglesia debía confesar. Su función era práctica: dar un texto que los arrianos no pudieran firmar sin abandonar sus tesis. Por eso acumula expresiones que cierran, una a una, las salidas de la doctrina de Arrio.
La parte central del Credo de 325, sobre el Hijo, decía, en traducción aproximada: "Creemos en un solo Señor Jesucristo, Hijo de Dios, engendrado unigénito del Padre, es decir, de la sustancia del Padre, Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma sustancia que el Padre (homoousios), por quien todas las cosas fueron hechas."
Las cláusulas que importan
Cada expresión apunta directamente al arrianismo. "Engendrado, no creado" niega que el Hijo sea una criatura, una obra del Padre como las demás. "De la misma sustancia que el Padre" (homoousios) afirma que es Dios en el mismo sentido pleno, no un dios de segunda clase. "Dios verdadero de Dios verdadero" excluye la idea de una divinidad subordinada. El lenguaje de que el Hijo es engendrado y no creado hace eco del vocabulario bíblico del unigénito.
3 Todas as coisas foram feitas por ele, e sem ele nada do que foi feito se fez.
3 O qual, sendo o resplendor da sua glória, e a expressa imagem da sua pessoa, e sustentando todas as coisas pela palavra do seu poder, havendo feito por si mesmo a purificação dos nossos pecados, assentou-se à destra da majestade nas alturas;
El credo de 325 incluía además, al final, anatemas explícitos: condenaba a quien dijera que "hubo cuando él no era" o que el Hijo había sido hecho de la nada o de otra sustancia, repitiendo y prohibiendo las propias fórmulas de Arrio.
325 no es igual a 381
El texto que mucha gente recita hoy como "Credo Niceno" es, en realidad, una forma ampliada, asociada al Concilio de Constantinopla de 381 y llamada con más precisión Credo Niceno-Constantinopolitano. Fue esa versión posterior la que desarrollo la cláusula sobre el Espíritu Santo ("Señor y dador de vida, que procede del Padre") y ajustó la redacción. El credo de 325 es más breve, centrado en el Hijo, y termina con los anatemas contra Arrio, que la versión de 381 eliminó.
| Aspecto | Credo de 325 | Credo de 381 |
|---|---|---|
| Énfasis | Sobre todo el Hijo | Padre, Hijo y Espíritu |
| Espíritu Santo | Mención breve | Cláusula desarrollada |
| Anatemas a Arrio | Si, al final | Eliminados |
| Nombre preciso | Credo Niceno | Niceno-Constantinopolitano |