Segunda Apología de Justino Mártir 6

De hecho, si así no fuera, vosotros no tendríais poder para hacer nada de aquello que hacéis con nosotros, ni seríais manejados por los demonios, como instrumentos de su acción; mas descendiendo el fuego de juicio, ya habría separado todo sin excepción, del mismo modo como no dejó vivo a nadie antes del diluvio, a no ser a aquel que nosotros llamamos Noé, juntamente con los suyos, y que vosotros llamáis Deucalión, del cual nació de nuevo numerosa multitud de hombres, unos malos, otros buenos.