Primera Apología de Justino Mártir 43
Nosotros aprendemos de los profetas y afirmamos que esta es la verdad: los castigos y tormentos, así como las buenas recompensas, son dados a cada uno conforme a sus obras. Si no fuera así, sino que todo sucediese por destino, no habría absolutamente libre albedrío. En efecto, si ya está determinado que uno sea bueno y otro malo, ni aquel merece elogio, ni este, vituperio.