Primera Apología de Justino Mártir 4
Además, basta que un acusado niegue con la palabra ser cristiano, vosotros lo ponéis en libertad, como quien no tiene otro crimen a ser acusado; mas quien confiesa que es cristiano, vosotros lo castigáis apenas por esa confesión. Lo que se debería hacer es examinar la vida tanto de aquel que confiesa, como de aquel que niega, a fin de poner a las claras, por sus obras, la calidad de cada uno.