Primera Apología de Justino Mártir 26
De esta forma, cierto Simón, samaritano originario de una aldea llamada Gitón, habiendo hecho, en el tiempo de Claudio César, prodigios mágicos, por obra de los demonios que en él obraban en vuestra ciudad imperial de Roma, fue considerado dios y como dios fue por vosotros honrado con una estatua, levantada junto al río Tíbre, entre los dos puentes, con esta inscripción latina: A SIMÓN, DIOS SANTO.