Apologético (Tertuliano) 38

El Caso para la Tolerancia y la Distinción Cristiana

¿No deberían los cristianos, por lo tanto, recibir no solo un tratamiento un poco más blando, sino tener un lugar entre las sociedades toleradas por la ley, visto que no son acusados de ninguno de los crímenes comúnmente temidos de las sociedades de la clase ilícita? Pues, a menos que yo esté equivocado, la prevención de tales asociaciones se basa en un cuidado prudencial con el orden público, para que el estado no sea dividido en partidos, lo que naturalmente llevaría a disturbios en las asambleas electorales, en los consejos, en las curias, en las convenciones especiales, hasta en los espectáculos públicos por las colisiones hostiles de partidos rivales; especialmente cuando ahora, en busca de lucro, los hombres comenzaron a considerar su violencia un artículo a ser comprado y vendido.