Apologético (Tertuliano) 19
Si por acaso ustedes ya han oído hablar de un cierto Moisés, hablo primero de él: él es tan antiguo como el argivo Ínaco; él precede a Dánao, su nombre más antiguo, por casi cuatrocientos años —apenas siete menos—; mientras que él antecede a la muerte de Príamo por un milenio. Podría afirmar también que él es quinientos años más antiguo que Homero y tener defensores de esta visión. Los otros profetas también, aunque de fecha más reciente, son, incluso los más recientes, tan antiguos como los primeros de sus filósofos, legisladores e historiadores.