Capítulos

Salmos
Autoría y Fecha de Composición
Los Salmos son una colección de 150 poemas e himnos compuestos por múltiples autores a lo largo de varios siglos. La tradición atribuye la mayoría al rey David, que habría escrito 73 salmos según los títulos hebraicos. Otros autores indicados en los encabezados incluyen a Asaf (12 salmos), los hijos de Coré (11 salmos), Salomón (2 salmos) y Moisés (Salmo 90). Cerca de 50 salmos son anónimos.
La composición se extiende por un período largo. Los salmos más antiguos pueden remontarse al siglo X a.C. (época de David), mientras que otros reflejan el contexto del exilio babilónico (siglo VI a.C.) y del período postexílico. La compilación final de la colección probablemente ocurrió hacia el siglo IV a.C., aunque no hay consenso preciso sobre esa fecha.
El libro está organizado en cinco partes, en paralelo a los cinco libros de Moisés: Libros I-V (Sl 1-41, 42-72, 73-89, 90-106 y 107-150). Esta estructura pentapartita ya era reconocida en el Talmud babilónico.
Manuscritos
Los Salmos son el libro más representado en los Manuscritos del Mar Muerto, con al menos 36 manuscritos identificados en Qumrán. El más importante es el 11Q Psalms (o 11QPsa), descubierto en la Cueva 11 y datado del siglo I d.C. Este rollo preserva cerca de 50 composiciones, de las cuales 41 son salmos canónicos del Texto Masorético, además de 8 textos poéticos ausentes del Texto Masorético estándar, lo que plantea interrogantes sobre si existió una forma alternativa del salterio en el período del Segundo Templo.
El libro nos llegó también en la versión griega de la Septuaginta, que presenta diferencias de numeración respecto al Texto Masorético: los Salmos 9 y 10 hebraicos corresponden a un único Salmo 9 en la LXX, generando un desfase de numeración que persiste en las Biblias católicas y ortodoxas. El orden de los Libros I-III está confirmado por los manuscritos de Qumrán datados de aproximadamente 150 a.C.
Contenido Principal
Libro I (Salmos 1-41): Salmos Davídicos

Libro II (Salmos 42-72): Salmos de Coré y Davídicos

Libro III (Salmos 73-89): Salmos de Asaf

Libro IV (Salmos 90-106): De la Creación al Éxodo

- Oración de Moisés: la eternidad de Dios y la brevedad humana — (Sl 90:1)
- Protección divina: "el que habita al abrigo del Altísimo" — (Sl 91:1)
- Alabanza a las misericordias de Dios — (Sl 103:1)
Libro V (Salmos 107-150): Himnos de Alabanza y Subida

- Salmo de investidura real: "Siéntate a mi diestra" (citado en el NT) — (Sl 110:1)
- El salmo acróstico más largo de la Biblia: meditación sobre la Torah — (Sl 119:1)
- Lamento en el exilio babilónico: "junto a los ríos de Babilonia" — (Sl 137:1)
- Doxología final: alabanza con todos los instrumentos — (Sl 150:1)
Géneros Literarios y Uso Litúrgico
Los estudiosos identifican diversos géneros en los Salmos: himnos de alabanza, salmos de lamento (individuales y colectivos), salmos reales, salmos de confianza, salmos de sabiduría, salmos históricos y salmos de subida (peregrinación, Sl 120-134). El lamento es el género más frecuente, lo que contradice la percepción popular del salterio como colección predominantemente festiva.
Los Salmos son citados extensamente en el Nuevo Testamento, siendo el libro del Antiguo Testamento más referenciado por los autores neotestamentarios. Salmos como el 22, el 110 y el 118 son usados en contextos cristológicos. En el judaísmo, el salterio sigue siendo central en la liturgia de la sinagoga.