Descida de Cristo ao Inferno (recensão grega) 6

A forma grega da mesma obra: moldura mínima, sem os episódios longos do latim, mas com três cenas próprias — João Batista pregando entre os mortos, a repreensão do Inferno a Satanás e o encontro com Enoque e Elias

Entonces el Infierno comenzó a gritar: “¡Fuimos vencidos, ay de nosotros! Mas ¿quién eres tú, que posees tal poder y fuerza? ¿Quién eres tú, que vienes aquí sin pecado? Aquel que es pequeño en la apariencia y puede grandes cosas, el humilde y el excelso, el siervo y el señor, el soldado y el rey, aquel que tiene poder sobre los vivos y los muertos? Fuiste clavado en la cruz y colocado en el sepulcro, y ahora quedaste libre y deshiciste nuestra fuerza. Entonces, por consiguiente, ¿eres Jesús, de quien nos hablaba el gran sátrapa Satanás, que por la cruz y por la muerte te habrías vuelto dueño de todo el mundo?”
Y entonces el Rey de la Gloria agarró al gran sátrapa Satanás por el cuello y se lo entregó a los ángeles, diciendo: “Atad con cadenas de hierro sus manos, sus pies, su cuello y su boca”. Después lo colocó en las manos del Infierno con la siguiente recomendación: Tómalo y mantenlo bien preso hasta mi segunda venida”.