Descida de Cristo ao Inferno (recensão grega) 2

A forma grega da mesma obra: moldura mínima, sem os episódios longos do latim, mas com três cenas próprias — João Batista pregando entre os mortos, a repreensão do Inferno a Satanás e o encontro com Enoque e Elias

¡Oh, Señor Jesucristo, resurrección y vida del mundo! Danos la gracia para hacer el relato de tu resurrección y de las maravillas que hiciste en el Infierno. Nosotros estábamos, entonces, en el Infierno en compañía de todos los que habían muerto desde el principio. Y a la hora de la medianoche amaneció en aquellas tinieblas, algo así como la luz del sol, y con su brillo fuimos todos iluminados y pudimos vernos unos a otros. Y al mismo tiempo nuestro padre Abrahán, los patriarcas y profetas y todos a una voz se regocijaron y dijeron entre sí: “Esta luz proviene de un gran resplandor”. Entonces el profeta Isaías, allí presente, dijo: “Esta luz proviene del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo; sobre ella profeticé, cuando todavía estaba en la tierra, de esta manera: Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí, el pueblo que estaba sumido en las tinieblas vio una gran luz”.