De noche la tierra queda en tinieblas y los leones salen de su guarida
Capítulos

Hino a Aton
Autoría y Fecha de Composición
El Gran Himno a Atón es un poema religioso egipcio atribuido al faraón Akenatón (Amenhotep IV), de la XVIII dinastía, que reinó hacia 1353 a 1336 a.C. El himno celebra a Atón, el disco solar, como fuente y sustento de toda la vida. La versión más completa está grabada en la tumba del cortesano Ay, en Amarna, la ciudad que Akenatón fundó como nueva capital de su culto.
Akenatón promovió una reforma religiosa que concentró la devoción en Atón y marginó a los demás dioses, en especial a Amón. Los estudiosos debaten si esto constituyó un monoteísmo verdadero o una monolatría, es decir, el culto exclusivo de un dios sin negar la existencia de los demás. La reforma no sobrevivió a su impulsor: tras la muerte de Akenatón, el culto de Amón fue restaurado bajo Tutankamón, y los monumentos de Amarna fueron desmantelados.
Contenido
- Atón se alza en el horizonte y llena toda la tierra de belleza — (Hino a Aton 1:1)
- La noche: la tierra se sumerge en tinieblas y los leones salen de sus guaridas — (Hino a Aton 1:20)
- El día: el sol ahuyenta las tinieblas y Egipto despierta en fiesta — (Hino a Aton 1:25)
- Atón forma el embrión en el vientre y da el aliento de vida a todo lo que existe — (Hino a Aton 1:46)
- "Cuán numerosas son tus obras", el verso más próximo al Salmo 104 — (Hino a Aton 1:63)
- Atón hace el Nilo y la lluvia para regar Egipto y las tierras extranjeras — (Hino a Aton 1:82)
- Atón es el dios único que creó la tierra solo, conforme a su corazón — (Hino a Aton 1:65)
- Solo Akenatón conoce a Atón, quien lo instruyó en sus designios — (Hino a Aton 1:116)
- Cuando Atón se alza las criaturas viven, cuando se pone ellas mueren — (Hino a Aton 1:123)
El esplendor de Atón y el ciclo del día
La creación y el sustento de la vida
El dios único y la revelación al rey
Manuscrito y traducción
El texto sobrevive en inscripciones en las tumbas de Amarna, con la versión larga en la tumba de Ay. La traducción en español de este sitio parte de la versión inglesa de dominio público de James Henry Breasted, publicada en Development of Religion and Thought in Ancient Egypt (1912), modernizada para el lector hispanohablante. Fue Breasted quien popularizó la comparación del himno con el Salmo 104. Los puntos suspensivos en el cuerpo del texto señalan lagunas en las inscripciones.
Paralelo con el Salmo 104
El Himno a Atón es el texto del Antiguo Oriente más citado como paralelo de un salmo bíblico. La secuencia de la noche (la tierra oscura, los leones que salen de su guarida) y del día (el hombre que se levanta para el trabajo), las aguas y los barcos, y sobre todo la exclamación "cuán numerosas son tus obras" corresponden de cerca al Salmo 104, en especial a los versículos 20 al 30.
La relación entre los dos textos es debatida. Breasted y otros, a comienzos del siglo XX, leyeron el salmo como dependiente directo del himno egipcio. La mayor parte de los estudiosos hoy es más cautelosa: lo más probable es que ambos compartan un repertorio común de himnos solares del Antiguo Oriente, con transmisión indirecta a lo largo de siglos, y no una copia. El salmo, además, redirige toda la alabanza al Dios de Israel, YHWH, creador que está por encima del sol, y no al astro mismo. La célebre hipótesis de Sigmund Freud, que vinculaba el monoteísmo de Moisés al de Atón (en Moisés y la religión monoteísta, 1939), es especulación histórica sin aceptación académica en la actualidad.
Comparativo con la Biblia
La tabla siguiente alinea imágenes del Himno a Atón con versículos del Salmo 104 que utilizan el mismo motivo, para que el lector compare directamente. La alineación es temática, no una afirmación de préstamo.
Al amanecer el hombre se levanta y va al trabajo
Los barcos navegan y los peces saltan en el gran mar
Cuán numerosas son tus obras
El aliento de vida sostiene a toda criatura: lo retira y devuelve la vida
Las aguas que riegan la tierra y mantienen vivo al pueblo