Romanos 10
Que si confesares con tu boca al Señor Jesús, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.
Porque con el corazón se cree para justicia; mas con la boca se hace confesión para salud.
Porque la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado.
Porque no hay diferencia de Judío y de Griego: porque el mismo que es Señor de todos, rico es para con todos los que le invocan:
Porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.