Miquéias 3
El gobierno corrupto, causa de la caída de Sion
Escuchen esto, líderes de Israel, que odian la justicia y tuercen las intenciones y las obras justas,
que llenan a Jerusalén, que es la ciudad del monte Sion, de crímenes y actos injustos.
Los jueces son corruptos, pues reciben dinero para juzgar a favor de los ricos; los sacerdotes enseñan sólo si se les paga, y los falsos profetas le ponen precio a sus mensajes. Y como si esto fuera poco, mal usan el nombre del Señor, diciendo: «¡El Señor está entre nosotros! ¡Ningún mal nos puede acontecer!».