"Arroje la primera piedra"
El episodio es uno de los más conocidos de los Evangelios. Llevan ante Jesús a una mujer sorprendida en adulterio, recordándole que la Ley mandaba apedrearla, en un intento de tenderle una trampa. Jesús responde con la frase célebre: "el que de vosotros este sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella". Los acusadores se retiran uno a uno, y Jesús despide a la mujer diciéndole que tampoco el la condena, pero que no peque más.
1 Jesus, porém, foi para o Monte das Oliveiras.
2 E pela manhã cedo tornou para o templo, e todo o povo vinha ter com ele, e, assentando-se, os ensinava.
3 E os escribas e fariseus trouxeram-lhe uma mulher apanhada em adultério;
4 E, pondo-a no meio, disseram-lhe: Mestre, esta mulher foi apanhada, no próprio ato, adulterando.
5 E na lei nos mandou Moisés que as tais sejam apedrejadas. Tu, pois, que dizes?
6 Isto diziam eles, tentando-o, para que tivessem de que o acusar. Mas Jesus, inclinando-se, escrevia com o dedo na terra.
7 E, como insistissem, perguntando-lhe, endireitou-se, e disse-lhes: Aquele que de entre vós está sem pecado seja o primeiro que atire pedra contra ela.
8 E, tornando a inclinar-se, escrevia na terra.
9 Quando ouviram isto, redargüidos da consciência, saíram um a um, a começar pelos mais velhos até aos últimos; ficou só Jesus e a mulher que estava no meio.
10 E, endireitando-se Jesus, e não vendo ninguém mais do que a mulher, disse-lhe: Mulher, onde estão aqueles teus acusadores? Ninguém te condenou?
11 E ela disse: Ninguém, Senhor. E disse-lhe Jesus: Nem eu também te condeno; vai-te, e não peques mais.
Un problema en los manuscritos
El episodio, conocido por los estudiosos como pericope adulterae, presenta una dificultad textual considerable: esta ausente de los manuscritos griegos más antiguos y de mejor calidad del Evangelio de Juan. Donde aparece en copias posteriores, ora surge en Juan 7 y 8, ora flota hacia otros puntos, siendo incluso insertado en Lucas en parte de la tradición. Esas son señales clásicas, para la crítica textual, de un pasaje que no formaba parte del texto original del Evangelio, sino que fue incorporado después.
Añadido, si, pero la memoria?
El debate tiene una capa interesante. Incluso entre quienes aceptan que el pasaje no pertenecía al texto original de Juan, muchos consideran que puede preservar una memoria auténtica y antigua sobre Jesús, transmitida oralmente y luego fijada por escrito, dado que el episodio encaja bien con el modo en que los Evangelios retratan el trato de Jesús con los pecadores. Otros ven el pasaje como añadido posterior cuya historicidad no puede establecerse. La pregunta, por tanto, distingue dos cosas: si el texto es original de Juan (la respuesta tiende a ser no) y si lo que narra se remonta a Jesús (respuesta abierta).