Las Muertes Apocrifas: Andres, Tomas, Bartolome y los Demas

Donde acaba la historia y empieza la leyenda

Para la mayoria de los apostoles, no hay relato historico de como murieron. Lo que existe son tradiciones preservadas en los Hechos apocrifos de los apostoles, una serie de narrativas escritas a partir del siglo 2, cada una dedicada a un apostol, llenas de viajes, milagros, conversiones de reinas y martirios espectaculares. Son obras de devocion y entretenimiento religioso, no cronicas, y los historiadores las tratan con fuerte escepticismo en cuanto a los hechos.

Las tradiciones, una a una

Andres, hermano de Pedro, habria sido crucificado en la ciudad de Patras, en Grecia, en una cruz en forma de X, segun los Hechos de Andres. De ahi el nombre "cruz de San Andres", aunque la forma en X es un detalle que solo aparece en versiones medievales de la tradicion.

2 E ordenou que ele fosse açoitado por sete homens e depois crucificado; e encarregou os executores de deixar suas pernas sem ser trespassadas, e assim ele deveria ser pendurado, pensando, por este meio, atormentá-lo ainda mais.

Tomas, el apostol que dudo, habria llevado el evangelio hasta la India y alli muerto atravesado por lanzas, conforme a los Hechos de Tomas. Curiosamente, hay una comunidad cristiana antigua en el sur de la India, los llamados cristianos de San Tomas, que reivindica origen apostolico, lo que da al relato una plausibilidad que las otras tradiciones no tienen, aunque sin comprobacion.

24 Ora, Tomé, um dos doze, chamado Dídimo, não estava com eles quando veio Jesus.

25 Disseram-lhe, pois, os outros discípulos: Vimos o Senhor. Mas ele disse-lhes: Se eu não vir o sinal dos cravos em suas mãos, e não puser o meu dedo no lugar dos cravos, e não puser a minha mão no seu lado, de maneira nenhuma o crerei.

26 E oito dias depois estavam outra vez os seus discípulos dentro, e com eles Tomé. Chegou Jesus, estando as portas fechadas, e apresentou-se no meio, e disse: Paz seja convosco.

27 Depois disse a Tomé: Põe aqui o teu dedo, e as minhas mãos; e chega a tua mão, e põe-na no meu lado; e não sejas incrédulo, mas crente.

28 E Tomé respondeu, e disse-lhe: Senhor meu, e Deus meu!

29 Disse-lhe Jesus: Porque me viste, Tomé, creste; bem-aventurados os que não viram e creram.

19 E quando terminou de orar assim, ele disse aos soldados: Venham aqui e cumpram as ordens daquele que vos enviou. E os quatro vieram e o traspassaram com suas lanças, e ele caiu e morreu. E todos os irmãos choraram; e trouxeram belas vestes e muito e fino linho, e o sepultaram num túmulo real, onde haviam sido postos os reis anteriores.

Bartolome habria sido desollado vivo en Armenia, imagen que el arte cristiano consagro (Miguel Angel lo pinto sosteniendo su propia piel en el Juicio Final de la Capilla Sixtina). Felipe habria muerto en Hierapolis, crucificado o apedreado. Mateo, Santiago hijo de Alfeo, Simon el Zelote, Tadeo y Matias tienen tradiciones aun mas vagas y contradictorias, que varian el lugar entre Etiopia, Persia y regiones inciertas, y la forma entre la espada, el apedreamiento y la sierra.

6 E Filipe, ainda pendurado, dirigiu-se a eles, e disse: Ouçam e aprendam quão grandes são os poderes do meu Deus, lembrando o que vocês viram embaixo, e como a sua cidade foi destruída, com exceção da casa que me recebeu; e agora a doçura do meu Deus os trouxe para fora do abismo, e eu sou obrigado a andar ao redor do paraíso por quarenta dias por causa de vocês, porque me enfureci contra vocês ao ponto de retribuir vocês. E este único mandamento eu não guardei, em que não lhes dei o bem em troca do mal. Mas eu lhes digo: De agora em diante, na bondade de Deus, rejeitem o mal, para que se tornem dignos da ação de graças do Senhor.

2 E quando assim fizeram, e o encontraram, e o trouxeram, ele lhe diz: És tu aquele que desviou meu irmão dos deuses? Ao que o apóstolo respondeu: Eu não o desviei, mas o converti a Deus. O rei lhe diz: És tu aquele que mandou quebrar os nossos deuses em pedaços? O apóstolo lhe diz: Dei poder aos demônios que estavam neles, e eles quebraram em pedaços os ídolos mudos e insensíveis, para que todos os homens cressem em Deus Todo-Poderoso, que habita nos céus. O rei lhe diz: Assim como fizeste meu irmão negar os seus deuses e crer no teu Deus, assim também eu farei com que rejeites o teu Deus e creias nos meus deuses. O apóstolo lhe diz: Se prendi e mantive em sujeição o deus que teu irmão adorava, e por minha ordem os ídolos foram quebrados em pedaços, se também tu fores capaz de fazer o mesmo ao meu Deus, poderás me persuadir a sacrificar aos teus deuses; mas se nada puderes fazer contra o meu Deus, eu quebrarei todos os teus deuses em pedaços; e tu, crê no meu Deus.

Por que el escepticismo

La regla que los historiadores aplican es simple: cuanto mas tardia la fuente y cuanto mas dramatico el detalle, menor el valor historico. Los Hechos apocrifos fueron escritos decadas o siglos despues de la muerte de sus heroes, en genero novelesco, muchas veces por grupos con agenda teologica propia (algunos de esos textos tienen tonos gnosticos o encratitas). Eso no prueba que los apostoles no hayan muerto como martires; significa solo que, para la mayoria de ellos, no tenemos forma de saberlo. El contraste con Santiago, Pedro y Pablo, cuyas muertes tienen anclaje antiguo, es justamente lo que hace honesto admitir el limite de la evidencia.

Perspectivas sobre este tema

Los mismos hechos, leídos por dos lentes que discrepan. Ninguna de las voces habla por la posición de la página: existen para que veas el argumento más fuerte de cada lado.

Crítico Histórico

Los Hechos apocrifos son novela, no cronica; la forma de cada martirio es leyenda que crecio en la transmision.

Para comenzar por lo esencial: de los doce, tenemos relato historicamente utilizable de la muerte de practicamente ninguno. Lo que tenemos es un corpus literario, los llamados Hechos apocrifos (de Andres, de Tomas, de Felipe y otros), compuesto entre los siglos 2 y 4, y el problema no es solo la distancia temporal. Es el genero. Esos textos pertenecen a la misma familia de la novela helenistica de aventuras: heroes que cruzan mares, convierten a reinas y proconsules, resucitan muertos, doman fieras, pronuncian sermones interminables antes de un martirio cuidadosamente coreografiado. Quien lee los Hechos de Tomas junto a una novela griega como Quereas y Calirroe no encuentra dos mundos, sino el mismo molde narrativo con nombres cambiados. Pedirle a ese material un reportaje sobre como murio un hombre es pedirle al genero equivocado.

Hay un agravante doctrinal en parte del corpus. Varios de esos Hechos llevan agenda encratita o gnostica, es decir, fueron escritos para promover la renuncia radical al matrimonio, la procreacion y la carne, y el apostol se convierte en portavoz de esa teologia. Los Hechos de Tomas, redactados en siríaco probablemente en Edesa hacia el ano 225 a 250, son el caso mas claro: las propias copias síriacas supervivientes fueron editadas posteriormente para expurgar los pasajes encratitas mas comprometedores. Cuando un texto es simultaneamente novela de entretenimiento y panfleto teologico de un grupo especifico, la muerte que narra sirve al mensaje, no a la memoria. El martirio es el climax dramaticamente exigido, no un dato preservado.

La cruz en X de Andres es el ejemplo de manual de como un detalle crece en la transmision. El texto antiguo de los Hechos de Andres solo sabe que fue crucificado en Patras; la forma decussata, la famosa X en la que Andres se habria dicho indigno de morir como Cristo, no aparece en la hagiografia primitiva. Las representaciones de la cruz en aspa surgen en el arte solo hacia el siglo 10 y ni siquiera se hacen estandar antes del siglo 17. Es decir, el icono mas reconocible del apostol, hoy estampado en la bandera de Escocia, es un anadido medieval tardio superpuesto a un nucleo que nada decia sobre el formato del madero. Vale como regla general: cuanto mas tardia la fuente y mas pintoresco el detalle (Andres en la X, Bartolome desollado vivo en Armenia, Tomas atravesado por lanzas), menor su peso probatorio. Lo dramatico es justamente lo que la leyenda fabrica primero.

En justicia, un caso merece tratamiento mas cuidadoso, y es el de Tomas. La tradicion de que evangelizo y murio en la India no se sostiene solo en la novela de los Hechos de Tomas: existe la comunidad de los Cristianos de Santo Tomas, en Malabar (actual Kerala), que reivindica origen apostolico y cuya presencia cristiana en el sur de la India esta atestiguada por evidencia independiente desde los siglos 2 o 3. Eso no prueba que el hombre Tomas pisara Mylapore; los historiadores siguen divididos, y la falta de documento contemporaneo es real. Pero hay aqui una comunidad viva que ancla la tradicion, lo que es cualitativamente diferente de un detalle nacido en la pluma de un hagiografo. Es el menos fragil de los relatos, y aun asi se queda en el terreno de lo plausible, no de lo demostrado. Para quien sostiene la autoridad apostolica como garantia historica, el saldo es incomodo: el Nuevo Testamento canonico calla sobre la muerte de casi todos esos hombres (Tomas, de hecho, entra en la narrativa joanina como el que duda, en Juan 20:24-29, y de ella desaparece), y el vacio fue rellenado siglos despues por una literatura que ella misma nunca pretendio ser historia.

Apologista Evidencial

La forma de la muerte no es demostrable, pero la dispersion misionera real, como Tomas en la India, tiene respaldo.

Esta pagina es correcta en lo que importa, y la apologetica seria necesita tener el valor de decirlo: la forma especifica de la muerte de casi todos los apostoles no es historicamente demostrable. La cruz en X de Andres, las lanzas de Tomas, el desollamiento de Bartolome, todo eso viene de los Hechos apocrifos de los siglos 2 al 4, un genero novelesco que mezcla edificacion, polemica doctrinal y drama narrativo. El propio Eusebio rechazaba los Hechos de Andres como espurios. El propio Sean McDowell, en uno de los estudios apologeticos mas rigurosos sobre el tema, construye una escala de probabilidad y concluye que, fuera de Pedro, Pablo, y en parte Santiago, la mayoria de los relatos no alcanza el estandar de la historiografia moderna. Usar esos martirios como prueba de la resurreccion es, por tanto, fragil por la base: no puedes probar la sinceridad mediante una muerte que no consigues probar que ocurrio de esa forma.

El punto que quiero marcar es metodologico, y corta en ambas direcciones: ausencia de prueba del como no es prueba de que no fueron misioneros que sufrieron. Son dos afirmaciones distintas, y la critica honesta no debe fundirlas. Que el cristianismo se disperso pronto y lejos, eso es hecho documentado por evidencia externa, no por piedad. Que apostoles individuales enfrentaron hostilidad y muerte violenta en un Imperio que ejecutaba disidentes religiosos es historicamente plausible por el contexto, incluso cuando el guion especifico de cada ejecucion es ornamento posterior. La regla que la propia pagina enuncia, cuanto mas tardia y dramatica, menor el valor, es exactamente el criterio que un historiador secular aplicaria, y es bueno que la apologetica lo adopte en vez de huir de el.

El caso de Tomas es el mejor ejemplo de por que la distincion importa. Bajo la leyenda de la lanza en Mylapore hay un nucleo que no es solo literario: existe una comunidad real, los cristianos de Santo Tomas (los Nasrani de Kerala), con tradicion continua, liturgia siriaca antigua, y placas de cobre medievales que documentan su presencia consolidada mucho antes de la llegada europea. Sumese a esto lo que la arqueologia confirma de forma independiente de la tradicion cristiana: monedas romanas de los siglos 1 al 4 en el sur de la India atestiguan rutas comerciales activas entre el Mediterraneo y Muziris, mas comunidades judias establecidas en Kerala que habrian dado a un viajero semita un punto de entrada natural. Nada de esto prueba que Tomas personalmente pisara Muziris en el ano 52. Prueba que la difusion del cristianismo hasta la India en el primer o segundo siglo no es geograficamente fantasiosa, y que la memoria de un origen apostolico puede preservar un vector real de mision aun cuando adorna los detalles.

Entonces lo que queda abierto, queda honestamente abierto. El nucleo historico que se sostiene es la dispersion misionera temprana, gente dispuesta a viajar y a sufrir por una conviccion; lo que se disuelve bajo examen es el ornamento legendario, la coreografia de cada martirio. La fe no rellena ese vacio produciendo certeza historica donde no existe, y quien afirma "sabemos como murio cada uno de los doce" esta vendiendo la tradicion como si fuera documento. Lo que la evidencia permite afirmar es mas modesto y mas interesante: un movimiento que, en pocas generaciones, alcanzo del Tiber al Malabar, dejando comunidades que sobrevivieron dos milenios. La forma de la muerte de Andres sigue siendo piedad narrativa; la existencia de los Nasrani sigue siendo un dato. Confundir las dos cosas es el error, y lo cometen tanto quienes usan la leyenda como prueba como quienes la usan como excusa para descartar el nucleo.