Como Murio Jesus en la Cruz

La ejecucion mas documentada de la Antiguedad

Pocos eventos del mundo antiguo tienen tantos testigos textuales como la muerte de Jesus de Nazaret. Los cuatro evangelios la narran en detalle, Pablo la resume en un credo que el mismo dice haber recibido de otros antes que el, y fuentes no cristianas del primer y segundo siglo la registran de paso. El historiador romano Tacito, en los Anales (libro 15), escribe que Cristo "fue sometido a la pena capital por Poncio Pilato" durante el reinado de Tiberio, y el judio Flavio Josefo menciona su condena a la cruz en las Antiguedades Judaicas (libro 18).

3 Por essa época viveu Jesus, um homem sábio, se é que é lícito chamá-lo de homem. Pois ele realizava obras maravilhosas e era mestre dos homens que recebem a verdade com prazer. Atraiu a si muitos dos judeus e muitos dos gentios. Ele era [o] Cristo. E quando Pilatos, por sugestão dos homens principais entre nós, o condenou à cruz, os que o amaram desde o início não o abandonaram. Pois ele lhes apareceu vivo de novo no terceiro dia, como os profetas divinos haviam predito a respeito dele essas e dezenas de milhares de outras coisas maravilhosas. E a tribo dos cristãos, assim chamada por causa dele, não se extinguiu até hoje.

3 Porque primeiramente vos entreguei o que também recebi: que Cristo morreu por nossos pecados, segundo as Escrituras,

4 E que foi sepultado, e que ressuscitou ao terceiro dia, segundo as Escrituras.

La crucifixion era la forma de ejecucion que Roma reservaba a esclavos, rebeldes y no ciudadanos. Era publica, lenta y deliberadamente humillante. Ciceron la llamo "el suplicio mas cruel y horrible", y la practica dejaba al condenado expuesto por horas, a veces dias, hasta la muerte por agotamiento, asfixia y fallo circulatorio.

El relato de los evangelios

Los cuatro evangelios describen la secuencia: la flagelacion, el camino hasta el Golgota, el clavar de los brazos, las horas en la cruz y la muerte al atardecer. Mateo, Marcos y Lucas registran la oscuridad y el ultimo grito; Juan agrega un detalle ausente en los demas: el golpe de lanza en el costado de Jesus para confirmar que ya estaba muerto.

21 E constrangeram um certo Simão, cireneu, pai de Alexandre e de Rufo, que por ali passava, vindo do campo, a que levasse a cruz.

22 E levaram-no ao lugar doGólgota, que se traduz por lugar da Caveira.

23 E deram-lhe a beber vinho com mirra, mas ele não o tomou.

24 E, havendo-o crucificado, repartiram as suas vestes, lançando sobre elas sortes, para saber o que cada um levaria.

25 E era a hora terceira, e o crucificaram.

26 E por cima dele estava escrita a sua acusação: O REI DOS JUDEUS.

27 E crucificaram com ele dois salteadores, um à sua direita, e outro à esquerda.

28 E cumprindo-se a escritura que diz: E com os malfeitores foi contado.

29 E os que passavam blasfemavam dele, meneando as suas cabeças, e dizendo: Ah! tu que derrubas o templo, e em três dias o edificas,

30 Salva-te a ti mesmo, e desce da cruz.

31 E da mesma maneira também os principais dos sacerdotes, com os escribas, diziam uns para os outros, zombando: Salvou os outros, e não pode salvar-se a si mesmo.

32 O Cristo, o Rei de Israel, desça agora da cruz, para que o vejamos e acreditemos. Também os que com ele foram crucificados o injuriavam.

33 E, chegada a hora sexta, houve trevas sobre toda a terra até a hora nona.

34 E, à hora nona, Jesus exclamou com grande voz, dizendo: Eloí, Eloí, lamá sabactâni? que, traduzido, é: Deus meu, Deus meu, por que me desamparaste?

35 E alguns dos que ali estavam, ouvindo isto, diziam: Eis que chama por Elias.

36 E um deles correu a embeber uma esponja em vinagre e, pondo-a numa cana, deu-lho a beber, dizendo: Deixai, vejamos se virá Elias tirá-lo.

37 E Jesus, dando um grande brado, expirou.

38 E o véu do templo se rasgou em dois, de alto a baixo.

39 E o centurião, que estava defronte dele, vendo que assim clamando expirara, disse: Verdadeiramente este homem era o Filho de Deus.

31 Os judeus, pois, para que no sábado não ficassem os corpos na cruz, visto como era a preparação (pois era grande o dia de sábado), rogaram a Pilatos que se lhes quebrassem as pernas, e fossem tirados.

32 Foram, pois, os soldados, e, na verdade, quebraram as pernas ao primeiro, e ao outro que como ele fora crucificado;

33 Mas, vindo a Jesus, e vendo-o morto, não lhe quebraram as pernas.

34 Contudo um dos soldados lhe furou o lado com uma lança, e logo saiu sangue e água.

35 E aquele que o viu testificou, e o seu testemunho é verdadeiro; e sabe que é verdade o que diz, para que também vós o creiais.

36 Porque isto aconteceu para que se cumprisse a Escritura, que diz: Nenhum dos seus ossos será quebrado.

37 E outra vez diz a Escritura: Verão aquele que traspassaram.

El detalle de la "sangre y agua" en Juan se convirtio en objeto de lectura medica moderna: algunos lo asocian con la acumulacion de liquido en la membrana del corazon y los pulmones, senal compatible con muerte por crucifixion. La lectura es debatida, pero el punto narrativo del evangelista es teologico antes que clinico: atestiguar que la muerte fue real, contra cualquier duda.

Por que la muerte importa tanto

Para el cristianismo primitivo, la muerte de Jesus no es un accidente de la narrativa, es su centro. Pablo afirma que "si Cristo no resucito, vuestra fe es vana", y la resurreccion presupone una muerte verdadera. Por eso la historicidad de la crucifixion se convirtio en el terreno donde tres contestaciones posteriores eligieron combatir: la de los Testigos de Jehova sobre el formato del instrumento, la del Islam sobre si Jesus llego a morir, y la de los gnosticos sobre si el realmente sufrio. Las proximas paginas tratan cada una de ellas.

14 E, se Cristo não ressuscitou, logo é a nossa pregação, e também é a vossa fé.

15 E assim somos também considerados como falsas testemunhas de Deus, pois testificamos de Deus, que ressuscitou a Cristo, ao qual, porém, não ressuscitou, se, na verdade, os mortos não ressuscitam.

16 Porque, se os mortos não ressuscitam, também Cristo não ressuscitou.

17 E, se Cristo não ressuscitou, é a vossa fé, e ainda permaneceis nos vossos pecados.

Perspectivas sobre este tema

Los mismos hechos, leídos por dos lentes que discrepan. Ninguna de las voces habla por la posición de la página: existen para que veas el argumento más fuerte de cada lado.

Crítico Histórico

La crucifixion de Jesus es hecho historico solido; la tension comienza en la resurreccion, no en la cruz.

Comencemos con la concesion honesta, porque importa: la crucifixion de Jesus bajo Poncio Pilato es uno de los hechos mejor establecidos del Jesus historico, y no es aqui donde el escepticismo encuentra terreno. El credo que Pablo cita en 1Co 15:3-4 ("que Cristo murio por nuestros pecados, segun las Escrituras, y que fue sepultado") es reconocido por estudiosos de todo el espectro, incluidos escepticos como Gerd Ludemann y John Dominic Crossan, como una formula prepaulina, formulada en los primerisismos anos tras la muerte de Jesus, posiblemente recibida por Pablo en Jerusalen a comienzos de los anos 30. Sumese a esto Tacito (Anales 15.44) y Josefo, y se tiene una ejecucion romana atestiguada por fuentes hostiles e independientes. Quien trata la Biblia como documento historico no tiene ningun incentivo para negar el evento: supera todos los criterios que aplicariamos a cualquier noticia antigua.

La tension, por tanto, no esta en el hecho bruto, sino en lo que se construye sobre el. Una cosa es decir "un galileo fue crucificado". Otra, muy diferente, es decir "murio por nuestros pecados, segun las Escrituras". La primera es historia; la segunda es interpretacion teologica, y el propio Pablo la presenta como tradicion recibida, no como reportaje ocular. El credo de 1Co 15 es precioso justamente porque muestra la teologia ya formada y en circulacion antes de los evangelios, lo que significa que los relatos narrativos posteriores escriben dentro de un marco interpretativo que ya existia. Marcos, el mas antiguo, es tambien el mas sobrio; Juan, el mas tardio, es el que anade el golpe de lanza y el "sangre y agua" (Jn 19:34) con funcion declaradamente apologetica: atestiguar que la muerte fue real. La progresion de detalles del evangelio mas antiguo al mas reciente es el tipo de patron que la critica de las fuentes aprendio a leer como crecimiento de la tradicion.

Es en la llamada "medicina de la cruz" donde la lectura inerrantista mas se aleja de la evidencia. La explicacion del "sangre y agua" como derrame pericardico, ruptura cardiaca o separacion de suero y coagulo es una construccion apologetica del siglo 19, proyectada retroactivamente sobre un texto cuyo autor no disponia de nada parecido a la fisiologia moderna. El problema no es que la explicacion sea necesariamente falsa en terminos clinicos; es que utiliza la anatomia del siglo 21 para validar la intencion de un escritor del siglo 1, cuando el sentido mas probable de "sangre y agua" en Juan es simbolico y sacramental, en dialogo con 1Jn 5:6-8, no un informe de autopsia. Atribuir al evangelista un conocimiento medico que no tenia no fortalece el texto: invierte la direccion de la prueba.

¿Que significa esto para la afirmacion de inerrancia? Que esta apostando en la columna equivocada. La solidez historica de la crucifixion no se transfiere automaticamente a la interpretacion teologica que la acompana, y el propio Pablo reconoce la apuesta cuando escribe "si Cristo no resucito, vuestra fe es vana" (1Co 15:14-17). Esa es una honestidad que merece respeto: senala exactamente donde la fe es falsificable, y no es en la cruz, sino en la tumba. La crucifixion, atestiguada e indudable, es precisamente el punto en que creyentes e historiadores coinciden. El desacuerdo comienza un versiculo despues, y ninguna lectura clinica del liquido que salio de un cadaver consigue cruzar esa linea por bien intencionada que sea.

Apologista Evidencial

La muerte de Jesus es donde historia y fe convergen, atestiguada ya en un credo a pocos anos del evento.

La crucifixion de Jesus bajo Poncio Pilato es, de hecho, uno de los eventos de la Antiguedad que mas resiste al escepticismo metodologico, y eso debe decirse sin inflar. No se trata de una afirmacion confesional disfrazada de historia: el asentimiento es casi unanime incluso entre estudiosos sin compromiso con la fe. John Dominic Crossan, que esta lejos de ser un apologista, escribio que el hecho de que Jesus fue crucificado es tan cierto como cualquier cosa que la historia puede establecer, porque Josefo, Tacito y los relatos cristianos convergen en ese punto minimo. La convergencia importa justamente porque las fuentes son independientes y hostiles o indiferentes entre si: Tacito (Anales 15.44) registra la ejecucion como nota de desprecio hacia una secta problematica, no como elogio. Cuando critica historica y tradicion cristiana llegan al mismo resultado partiendo de premisas opuestas, el dato es fuerte por construccion, no por devocion.

El punto mas robusto no es la medicina de la cruz, sino la datacion de la fuente. El credo preservado en 1 Corintios 15:3-4 es reconocido como material prepaulino que Pablo recibio, y no compuso, situandolo a pocos anos del evento. La estimacion de Gary Habermas y William Lane Craig (recepcion hacia el ano 35, posiblemente en la visita de Pablo a Pedro y Jacobo en Jerusalen) no depende de la fe para sostenerse: Bart Ehrman, critico declarado, tambien reconoce el caracter prepaulino de la formula y su datacion muy temprana. Esto cierra la ventana del mito lento. La muerte de Jesus no es un dato que sedimento a lo largo de generaciones de leyenda; ya esta formulada, en lenguaje confesional fijo, dentro del intervalo de vida de los testigos oculares nombrados.

Es justo, sin embargo, contener el entusiasmo apologetico en dos flancos. Primero, la lectura medica de la sangre y el agua de Juan 19:34 (derrame pleural, ruptura cardiaca, separacion de suero y coagulo) es ilustracion plausible, no prueba. El texto de Juan es teologico antes que un informe: el evangelista quiere atestiguar que la muerte fue real y, probablemente, ecoar Zacarias 12:10 y la tipologia del cordero pascual cuyos huesos no se quiebran. Usar la fisiologia moderna como demostracion invierte la carga y expone el argumento a ser desmontado por la proxima objecion clinica. El peso de la muerte real esta en la naturaleza de la pena romana, atestiguada arqueologicamente (el calcanar clavado de Yehohanan, hallado en Givat ha-Mivtar, confirma la mecanica de la crucifixion judia del siglo 1) y en la competencia de los ejecutores para garantizar el obito, no en una autopsia inferida de un versiculo.

Lo que de hecho queda abierto, y seria deshonesto fingir que no, es el paso siguiente: la muerte es historica, la resurreccion es una afirmacion de otro orden. El credo de 1 Corintios 15 atestigua temprano y bien que los primeros discipulos creyeron y proclamaron apariciones, y Pablo cita testigos vivos (1Co 15:14-17 ancla toda la fe en ese punto). Pero que existiera esa conviccion temprana y costosa es un dato historico; que la conviccion corresponda a un evento sobrenatural es una inferencia que la historia sola no cierra, porque la metodologia historica, por definicion, razona sobre lo que es analogo y regular. La muerte de Jesus es el terreno donde historia y fe genuinamente se encuentran. La resurreccion es la frontera donde la evidencia te lleva hasta la puerta y, a partir de ahi, pide una decision que ella no toma por ti.