El Discurso de Fedro: el amor que da valor para morir

El amor como el más antiguo de los dioses

Fedro abre la ronda con la visión más simple y directa. Para él, Eros es grandioso antes que nada por ser antiquísimo: un dios sin padres, que existe desde el comienzo del mundo. Y, por ser el más antiguo, es también la mayor fuente de bienes para los hombres.

6 Así, de muchas fuentes, todos están de acuerdo en que Eros es el más antiguo de los dioses. Y, siendo el más antiguo, él es la causa de los mayores bienes para nosotros.

El amor que avergüenza al cobarde

El argumento central de Fedro es moral. Quien ama teme una cosa por encima de todas: ser visto haciendo algo vergonzoso por la persona que ama. Ese temor, dice, es la mejor guía de conducta que existe, mejor que el temor al padre, a los amigos o a la ley. Un ejército formado solo por amantes sería invencible, porque nadie huiría ante los ojos de quien ama.

12 Por eso, si hubiera algún modo de formar una ciudad o un ejército solo de amantes y sus amados, no habría modo mejor de gobernarla: ellos se alejarían de todo lo que es vil y competirían entre en la búsqueda del honor.

Morir por el otro

Para Fedro, la prueba máxima del poder del amor es la disposición a morir en lugar de quien se ama. Evoca los mitos griegos: Alcestis, que aceptó morir en lugar de su marido, y Aquiles, que eligió vengar a su amigo Patroclo sabiendo que eso le costaría la vida. Según él, solo quien ama tiene ese valor, y los propios dioses honran por encima de todo la dedicación que nace del amor.

16 Además, solo los que aman están dispuestos a morir en lugar de otra persona. Y no solo los hombres, sino también las mujeres.

Guarda este primer peldaño: el amor visto como fuerza moral, que da valor y honor. Es una visión noble, pero aún simple. El siguiente orador dirá que falta un detalle importante: no todo amor es igual.