La Mujer Adultera (Juan 8)

"Arroje la primera piedra"

El episodio es uno de los mas conocidos de los Evangelios. Llevan ante Jesus a una mujer sorprendida en adulterio, recordandole que la Ley mandaba apedrearla, en un intento de tenderle una trampa. Jesus responde con la frase celebre: "el que de vosotros este sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella". Los acusadores se retiran uno a uno, y Jesus despide a la mujer diciendole que tampoco el la condena, pero que no peque mas.

1 Jesus, porém, foi para o Monte das Oliveiras.

2 E pela manhã cedo tornou para o templo, e todo o povo vinha ter com ele, e, assentando-se, os ensinava.

3 E os escribas e fariseus trouxeram-lhe uma mulher apanhada em adultério;

4 E, pondo-a no meio, disseram-lhe: Mestre, esta mulher foi apanhada, no próprio ato, adulterando.

5 E na lei nos mandou Moisés que as tais sejam apedrejadas. Tu, pois, que dizes?

6 Isto diziam eles, tentando-o, para que tivessem de que o acusar. Mas Jesus, inclinando-se, escrevia com o dedo na terra.

7 E, como insistissem, perguntando-lhe, endireitou-se, e disse-lhes: Aquele que de entre vós está sem pecado seja o primeiro que atire pedra contra ela.

8 E, tornando a inclinar-se, escrevia na terra.

9 Quando ouviram isto, redargüidos da consciência, saíram um a um, a começar pelos mais velhos até aos últimos; ficou Jesus e a mulher que estava no meio.

10 E, endireitando-se Jesus, e não vendo ninguém mais do que a mulher, disse-lhe: Mulher, onde estão aqueles teus acusadores? Ninguém te condenou?

11 E ela disse: Ninguém, Senhor. E disse-lhe Jesus: Nem eu também te condeno; vai-te, e não peques mais.

Un problema en los manuscritos

El episodio, conocido por los estudiosos como pericope adulterae, presenta una dificultad textual considerable: esta ausente de los manuscritos griegos mas antiguos y de mejor calidad del Evangelio de Juan. Donde aparece en copias posteriores, ora surge en Juan 7 y 8, ora flota hacia otros puntos, siendo incluso insertado en Lucas en parte de la tradicion. Esas son senales clasicas, para la critica textual, de un pasaje que no formaba parte del texto original del Evangelio, sino que fue incorporado despues.

Anadido, si, pero la memoria?

El debate tiene una capa interesante. Incluso entre quienes aceptan que el pasaje no pertenecia al texto original de Juan, muchos consideran que puede preservar una memoria autentica y antigua sobre Jesus, transmitida oralmente y luego fijada por escrito, dado que el episodio encaja bien con el modo en que los Evangelios retratan el trato de Jesus con los pecadores. Otros ven el pasaje como anadido posterior cuya historicidad no puede establecerse. La pregunta, por tanto, distingue dos cosas: si el texto es original de Juan (la respuesta tiende a ser no) y si lo que narra se remonta a Jesus (respuesta abierta).

Perspectivas sobre este tema

Los mismos hechos, leídos por dos lentes que discrepan. Ninguna de las voces habla por la posición de la página: existen para que veas el argumento más fuerte de cada lado.

Crítico Histórico

La pericope adulterae no pertenecia al Evangelio de Juan: la evidencia manuscrita es decisiva, y eso por si solo refuta la inerrancia del texto recibido, aunque la memoria detras de la escena pueda ser antigua.

Aqui la evidencia es casi un caso de manual, y la pagina lo expone con honestidad. Los dos testimonios griegos mas antiguos de Juan que cubren ese pasaje, los papiros P66 y P75, saltan directamente de Juan 7:52 a 8:12, sin espacio para la mujer adultera. Los grandes codices del siglo IV, el Sinatico y el Vaticano, tampoco la traen. Y cuando el episodio finalmente aparece, en copias posteriores, se comporta como un texto sin domicilio fijo: ora en Juan 7 y 8, ora desplazado al final del Evangelio, y en una familia entera de manuscritos, la Familia 13, insertado en Lucas, despues de Lucas 21:38. Texto que flota de lugar y migra de Evangelio no es la huella digital de algo que siempre estuvo ahi. Es el rastro de una tradicion que los copistas sabian que existia e intentaban encajar.

Vale notar un detalle que la pagina no menciona y que vuelve el argumento aun mas limpio: algunos manuscritos antiguos dejan un espacio en blanco exactamente entre 7:52 y 8:12, como si el copista conociera la historia pero no la encontrara en su copia-modelo, y reservara el lugar por escrupulo. Eso es revelador, porque muestra que la ausencia no es accidente de transmision, sino conciencia activa de que ese material era de procedencia incierta. Sumese el vocabulario y el estilo del pasaje, que difieren del resto de Juan, y el cuadro cierra. Al contrario de afirmaciones mas especulativas de la critica textual, esta no depende de una reconstruccion ingeniosa: se lee directamente en la materialidad de las copias.

Concedo de buen grado la distincion que la propia pagina hace, y es el punto honesto de todo el caso. Que el texto no sea original de Juan no decide si el evento se remonta a Jesus. La escena encaja bien con el Jesus que come con publicanos y desarma acusadores, y nada impide que sea memoria oral autentica fijada tarde por escrito. Pero esa concesion corta en los dos sentidos. Si la Biblia que millones leen contiene, en letras rojas de tantas ediciones, una de las frases mas citadas de Jesus, el "quien no tenga pecado arroje la primera piedra", y esa frase no constaba en el libro donde hoy la encontramos, entonces la tesis de la inerrancia verbal del texto recibido sencillamente no se sostiene ante la evidencia. El Dios que pronuncia su nombre en Ex 3:14 y que Juan retoma en el enfatico de Jn 8:58 es una cuestion teologica; quien escribio, y cuando, los versiculos que vienen justo antes es una cuestion de manuscrito, y el manuscrito ya respondio.

Apologista Evidencial

La pericope adulterae casi con certeza no es original de Juan, pero eso es diferente de decir que es ficcion: la evidencia apunta a una memoria antigua e independiente de Jesus, y el propio criterio que la remueve es el mismo que confirma la integridad del resto del texto.

Comienzo concediendo lo que es honesto conceder, y ni deberia costar tanto a quien toma la evidencia en serio: la pagina esta en lo correcto, y la critica textual esta en lo correcto. El episodio de Juan 7:53-8:11 falta en los manuscritos griegos mas antiguos y mejores (el Sinatico y el Vaticano, del siglo IV, no lo traen), Origenes y el parafraseador Nonno saltan de 7:52 directamente a 8:12 como si no hubiera nada en medio, y cuando el pasaje finalmente aparece flota: ora en Juan 7-8, ora despues de Juan 21, ora dentro de Lucas. Ese patron de inestabilidad y de ausencia en los testimonios antiguos es justamente la firma de un pasaje que entro en el texto despues. Bruce Metzger, hablando por el comite del Nuevo Testamento Griego de las Sociedades Biblicas, llamo la evidencia contra el origen joanino de "aplastante". No hay nada que negar aqui, y quien lo niega solo se descalifica del debate.

Pero la critica textual dice exactamente una cosa, y es preciso escuchar lo que dice y lo que no dice. Establece que el pasaje no pertenecia al texto original de Juan. No establece que el episodio fue inventado, y la mayoria de los especialistas que remueven el pasaje del texto critico sostiene, en el mismo aliento, que el preserva memoria antigua y autentica sobre Jesus. La razon es doble. Primero, hay un testimonio externo temprano: Eusebio (Historia Eclesiastica 3.39.17) registra que Papias, en la primera mitad del siglo II, conocia una historia de "una mujer acusada de muchos pecados ante el Senor", lo que coloca la tradicion circulando decadas antes de cualquier manuscrito que la contenga. Segundo, hay un criterio que los propios criticos usan, el de disimilaridad o desconcierto: una comunidad primitiva preocupada por disciplina sexual y penitencia dificilmente inventaria una escena en que Jesus dispensa a una adultera flagrante sin condenarla. Ese es el tipo de material que se hereda a contragosto, no el que se fabrica. Que el episodio encaje con el trato de Jesus con los pecadores en Lc 7:36-50 y en Lc 19:1-10 refuerza que cabe en la figura historica, en vez de contradecirla.

La conclusion honesta tiene dos capas que no deben confundirse, y la pagina ya las separa bien. La pregunta "es esto de Juan?" tiende al no, y no gastaria fuerzas defendiendo lo contrario. La pregunta "se remonta esto a Jesus?" queda genuinamente abierta, con la balanza, en mi lectura de la evidencia, inclinandose hacia el si como tradicion oral antigua luego fijada por escrito. Y vale notar la asimetria metodologica a favor del lector: el mismo aparato critico que aisla y marca este pasaje como tardio es el que atestigua la estabilidad del resto del Evangelio, incluido el "Yo Soy" de Jn 8:58 que hace eco a Ex 3:14 y que esta solidamente en los testimonios antiguos. La capacidad de detectar el anadido no corroe la confianza en el texto, la demuestra, porque solo se identifica lo que difiere cuando se tiene un fondo estable para comparar. Queda abierto, y me siento comodo dejandolo abierto, si el "quien no tenga pecado arroje la primera piedra" fue dicho aquella manana exacta por aquella mujer exacta; lo que la evidencia no autoriza es tratar la escena como invencion piadosa sin raiz en la memoria de la iglesia primitiva.