Jó 33
Sin embargo, en una ó en dos maneras habla Dios; mas el hombre no entiende.
Comienza aquí la contribución teológica propia de Eliú: Dios se comunica con el ser humano de varias maneras, y el sufrimiento es una de ellas. A diferencia de los tres amigos, que insistían en que el dolor es castigo por pecado ya cometido (retribución), Eliú introduce la idea del sufrimiento como pedagogía o disciplina, un medio de Dios para advertir y corregir antes de que la persona caiga en ruina (v.16-18). Muchos comentaristas ven en esto el aporte más original de los discursos de Eliú; otros consideran que él solo reempaqueta la doctrina de la retribución con un barniz más blando.