Filipenses 3
Guardaos de los perros, guardaos de los malos obreros, guardaos del cortamiento.
Hay un juego de palabras en griego que se pierde en la traducción: Pablo evita 'peritomē' (circuncisión, 'cortar alrededor') y usa 'katatomē' (mutilación, 'cortar en pedazos'), palabras casi rimadas. El efecto es descalificar la circuncisión impuesta por los adversarios, reduciéndola a un tajo inútil en la carne. Los 'perros' eran un insulto común que los judíos aplicaban a los gentiles; Pablo lo invierte contra los 'judaizantes', cristianos (probablemente de origen judío) que exigían la circuncisión y la observancia de la Ley a los conversos gentiles, el mismo conflicto tratado en Ga 2 y Hch 15.