Efesios 2
Edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo;
La imagen de la iglesia 'edificada sobre el fundamento de los apóstoles y de los profetas' presenta a los apóstoles ya como base de una institución mirada de fuera y del pasado, lo que muchos críticos consideran poco probable de la pluma del propio Pablo (que en 1 Corintios 3:11 dice que nadie puede poner otro fundamento sino Cristo). Ese rasgo, sumado al estilo prolijo, al vocabulario no característico y a la dependencia literaria de Colosenses, es parte del conjunto de razones por las cuales la mayoría de la crítica moderna (en la línea de E. J. Goodspeed y C. L. Mitton) atribuye Efesios a un discípulo de Pablo, escribiendo en su nombre una o dos generaciones después. Defensores de la autoría paulina responden que tales diferencias se explican por el carácter circular y meditativo de la carta. 'La principal piedra del ángulo' traduce 'akrogōniaios', término que puede designar tanto la piedra angular de la base como la piedra de remate en lo alto del edificio.