Capítulos
Inácio aos Romanos
Autoría y Contexto
Ignacio fue obispo de Antioquía de Siria a comienzos del siglo II. Arrestado y conducido bajo escolta para ser ejecutado en Roma, escribió siete cartas en el camino. La "Carta a los Romanos" se distingue de las demás: en vez de tratar sobre estructura eclesial o herejías, es una súplica personal a la comunidad de Roma para que no intervenga con el fin de salvarlo de la ejecución. La datación tradicional sitúa el episodio entre 107 y 117, bajo Trajano, pero no hay consenso: parte de la crítica defiende una fecha más tardía, hacia 125 a 140. Romanos es, junto con Efesios, una de las cartas que la crítica reconoce con mayor seguridad como obra de Ignacio.
El texto sobrevivió en tres recensiones: larga, media y siríaca breve. La mayoría de los estudiosos acepta la recensión media como la auténtica y considera la larga una ampliación posterior. La traducción base aquí es de dominio público: la versión inglesa de Roberts y Donaldson en la colección Ante-Nicene Fathers. A diferencia de las otras seis cartas, esta casi no menciona la tríada de obispo, presbíteros y diáconos, lo que algunos estudiosos relacionan con su propósito y destinatario particulares.
Contenido de la Carta
- Ignacio teme que el amor de los romanos le cause daño: es difícil llegar a Dios si ellos lo perdonan — (Inácio aos Romanos 1)
- Pide que no busquen ningún favor mayor que dejarlo ser sacrificado mientras el altar todavía está preparado — (Inácio aos Romanos 2)
- Súplica final para que consientan su deseo y no lo impidan — (Inácio aos Romanos 8)
- "Soy el trigo de Dios, y soy molido por los dientes de las fieras, para que sea hallado pan puro de Dios"; él no da órdenes como Pedro y Pablo — (Inácio aos Romanos 4)
- Encadenado a diez leopardos (los soldados de la escolta), desea que las fieras lo devoren rápidamente — (Inácio aos Romanos 5)
- Prefiere morir por Cristo antes que reinar sobre la tierra y pide ser imitador de la pasión de su Dios — (Inácio aos Romanos 6)
- No desea alimento corruptible, sino el pan de Dios, la carne de Cristo, y la bebida que es su sangre — (Inácio aos Romanos 7)
- Pedido de oración por la Iglesia de Siria, que ahora tiene a Dios por pastor en su lugar — (Inácio aos Romanos 9)
- Carta escrita desde Esmirna, fechada el 23 de agosto — (Inácio aos Romanos 10)
El pedido de no ser rescatado
El trigo de Dios molido por las fieras
El martirio como imitación de Cristo
Cierre
Destaque: el Deseo del Martirio
El tono de la carta es único en la literatura cristiana antigua. Ignacio pide repetidamente que los romanos, quienes tenían influencia y podrían gestionar su liberación, no lo impidan morir. En el capítulo 4 está la imagen más conocida: "Soy el trigo de Dios, y soy molido por los dientes de las fieras, para que sea hallado pan puro de Dios". Presenta el martirio como el camino para "llegar a Dios" y como imitación de la pasión de Cristo, a quien llama su Dios. Esa intensidad hizo que la carta fuera muy estudiada y también debatida, tanto como documento sobre la teología del martirio en el siglo II como sobre la psicología y la retórica del propio Ignacio.