Capítulos

Confissões - Livro VII

Autoría y Fecha de Composición

Agustín de Hipona (354-430) fue obispo en el norte de Africa y uno de los autores más influyentes del cristianismo latino. Escribió las Confesiones hacia el año 397-401, en trece libros. La obra es la primera gran autobiografía espiritual de Occidente, redactada en forma de oración dirigida a Dios, en latín. La cita se hace por libro, capítulo y párrafo. La numeración de los párrafos corre de forma continua a lo largo de todo el Libro VII.

El Tema del Libro VII

El Libro VII narra el giro intelectual de Agustín, ya en Milán, antes de la conversión moral relatada en el Libro VIII. Abandona el materialismo heredado de los maniqueos, según el cual ni siquiera Dios podía concebirse sin forma corpórea, rechaza definitivamente la astrología y enfrenta el problema que más lo atormentaba: el origen del mal.

La lectura de los "libros de los platónicos" es el eje del libro. Se trataba de obras neoplatónicas, con fuerte probabilidad las Enéadas de Plotino y textos de Porfirio, leídas en traducción latina atribuida a Mario Victorino. Estas le dan a Agustín los instrumentos para concebir a Dios como sustancia espiritual e inmutable y para su solución del problema del mal: el mal no es una naturaleza ni una sustancia, sino privación del bien, perversión de una voluntad que se aparta de Dios hacia los bienes inferiores. En ese punto, la ascensión intelectual a Dios que describe, desde la percepción de los sentidos hasta la contemplación del Ser inmutable, sigue de cerca el esquema plotiniano.

El libro es también honesto sobre el límite de esa filosofía. Agustín afirma haber encontrado en los platónicos el Verbo eterno, pero no que el Verbo se hizo carne, ni la humildad de la encarnación y de la cruz. La contemplación le mostraba el destino, pero no el camino, y la soberbia le impedía llegar a Cristo, el Mediador. El giro se completa cuando pasa de los platónicos a las cartas de Pablo, donde encuentra la gracia. La resolución moral y la conversión propiamente dicha quedan para el Libro VIII.

Contenido del Libro

    Dios concebido aún como cuerpo

  • Agustín deja de imaginar a Dios con figura humana, pero sigue concibiéndolo como una sustancia corpórea, una masa infinita extendida por el espacio dentro y fuera del mundo.(Confissões - Livro VII 1)
  • Recuerda el argumento de Nebridio contra los maniqueos: si la sustancia de las tinieblas pudiera herir a Dios, él sería corruptible; si no pudiera, la guerra entre luz y tinieblas carecería de sentido.(Confissões - Livro VII 2)
  • Afirma que el libre albedrío de la voluntad es la causa de que hagamos el mal, pero aún no logra ver con claridad qué es el mal en sí mismo.(Confissões - Livro VII 3)
  • Concluye que Dios es incorruptible, porque lo que puede corromperse sería inferior a lo que no puede, y nada es mejor que Dios.(Confissões - Livro VII 4)
  • Busca el origen del mal atrapado en la imagen de Dios como masa que penetra la creación y del mal como otra masa en conflicto, y no encuentra salida.(Confissões - Livro VII 5)
  • El fin de la astrología y la angustia ante el mal

  • Rechaza definitivamente la astrología, refutada por el caso de personas nacidas en el mismo instante con destinos opuestos y por el testimonio de Firmino sobre el nacimiento simultáneo de un hijo y un esclavo.(Confissões - Livro VII 6)
  • Describe el tormento interior de buscar el origen del mal sin apartarse de la fe en que Dios existe y en que su sustancia es inmutable.(Confissões - Livro VII 7)
  • Los libros de los platónicos

  • Reconoce que Dios lo conducía incluso en su soberbia y que a Dios plugo reformar sus deformidades por medios interiores.(Confissões - Livro VII 8)
  • Lee los libros de los platónicos y en ellos encuentra el Verbo eterno y a Dios, pero no que el Verbo se hizo carne ni la humildad de la encarnación y de la cruz.(Confissões - Livro VII 9)
  • Amonestado a volver hacia su interior, contempla por instantes la Luz inmutable por encima de la mente, distinta de toda luz corpórea.(Confissões - Livro VII 10)
  • Ve que las cosas creadas son y no son: existen porque proceden de Dios, pero no son de modo absoluto, pues no son el propio Dios inmutable.(Confissões - Livro VII 11)
  • Comprende que es bueno todo lo que se corrompe, pues solo puede corromperse lo que primero es bueno; el mal no es sustancia.(Confissões - Livro VII 12)
  • Para Dios no hay mal alguno, y lo que parece malo en una parte de la creación está en armonía con el todo al que se ajusta.(Confissões - Livro VII 13)
  • Reconoce que antes deseaba que ciertas cosas no existieran, y que eso era enfermedad de su alma, no defecto de las cosas creadas.(Confissões - Livro VII 14)
  • La solución del problema del mal

  • Ve que todas las cosas deben a Dios el existir y en él subsisten, no como en un lugar, sino porque él todo lo sostiene por la verdad.(Confissões - Livro VII 15)
  • Comprende por qué el mismo bien desagrada al enfermo y agrada al sano, y que el desacuerdo está en quien juzga, no en la creación.(Confissões - Livro VII 16)
  • Sube por los grados de los sentidos hasta la inteligencia y por un instante vislumbra el Ser inmutable, pero recae bajo su propio peso, sin poder permanecer en él.(Confissões - Livro VII 17)
  • La insuficiencia de los platónicos y el Mediador

  • Buscaba fuerzas para gozar de Dios y no las encontraba mientras no abrazara al Mediador entre Dios y los hombres, el hombre Cristo Jesús.(Confissões - Livro VII 18)
  • Confiesa que de Cristo tenía solo la idea de un hombre de sabiduría sin igual y no comprendía el misterio del Verbo hecho carne.(Confissões - Livro VII 19)
  • Los libros de los platónicos le mostraron la verdad contemplada a distancia, pero no el camino para alcanzarla, que es Cristo humilde.(Confissões - Livro VII 20)
  • Se lanza con avidez sobre las Escrituras, sobre todo el apóstol Pablo, y en ellas encuentra la gracia que los platónicos desconocían.(Confissões - Livro VII 21)