Capítulos
Confissões - Livro V
Autoría y Fecha de Composición
Las Confesiones son obra de Agustín de Hipona (354-430), obispo en el norte del Africa romana y uno de los mayores teólogos del cristianismo antiguo. La autoría nunca ha sido seriamente cuestionada: Agustín lista la obra entre sus escritos en las Retractaciones, y la tradición manuscrita es unánime. La datación aceptada por los estudiosos sitúa la redacción hacia 397-401, pocos años después de que Agustín se convirtiera en obispo. Son trece libros escritos en forma de una larga oración dirigida a Dios, y la obra suele describirse como la primera gran autobiografía espiritual de Occidente, que une narración personal, examen de conciencia y reflexión filosófica.
El Libro V en las Confesiones
El Libro V cubre el año veintinueve de Agustín y marca el giro decisivo contra el maniqueísmo, secta a la que había adherido durante cerca de nueve años. En Cartago encuentra por fin a Fausto, el obispo maniqueo de cuya sabiduría tanto se esperaba, y lo halla elocuente pero vacío de ciencia, incapaz de responder sus dudas sobre astronomía y sobre la doctrina de Mani. Decepcionado, parte hacia Roma, donde cae gravemente enfermo, y después a Milán, donde asume la cátedra de retórica y comienza a escuchar la predicación del obispo Ambrosio. La interpretación espiritual del Antiguo Testamento que Ambrosio ofrece desarma las objeciones que mantenían a Agustín entre los maniqueos. En el arco de la obra, este libro cierra el período maniqueo y escéptico y abre el camino hacia la conversión, que se consumará en los libros siguientes. Al final, Agustín rompe con la secta y se inscribe como catecúmeno, sin recibir aún el bautismo.
Contenido del Libro
- Invitación a alabar a Dios: el alma inquieta confiesa, y nada de lo que el hombre hace se oculta a quien todo lo ve. — (Confissões - Livro V 1)
- Los inicuos huyen de Dios pero no escapan de él: el orden del mundo permanece incluso cuando el hombre se desvía. — (Confissões - Livro V 2)
- A los 29 años, en Cartago, Agustín aguarda al famoso obispo maniqueo Fausto, y observa que los filósofos saben medir los cielos pero no encuentran al Creador. — (Confissões - Livro V 3)
- De poco sirve conocer las criaturas e ignorar a Dios: mejor el que nada sabe de la naturaleza pero confiesa al Señor. — (Confissões - Livro V 4)
- La pretensión de Mani de explicar el mundo físico: sus errores de astronomía, refutados por la razón, socavan la confianza en su autoridad religiosa. — (Confissões - Livro V 5)
- Casi nueve años de espera por Fausto: los demás maniqueos fracasaban ante las dudas de Agustín y diferían todo para la llegada del maestro. — (Confissões - Livro V 6)
- Fausto se muestra elocuente pero ignorante de las ciencias en que se le tenía por excelente, y Agustín desespera de obtener de él respuesta a sus preguntas. — (Confissões - Livro V 7)
- La partida hacia Roma, contra la voluntad de su madre Mónica, que lo seguía llorando: la indisciplina de los alumnos cartagineses como motivo declarado. — (Confissões - Livro V 8)
- Enfermedad grave en Roma, casi mortal, y la reflexión sobre las oraciones de la madre mientras aún estaba apegado a la doctrina maniquea sobre el pecado. — (Confissões - Livro V 9)
- En Roma, aún ligado a los maniqueos, pero tomado por la duda de los Académicos sobre la incerteza de todo y por una concepción material del mal. — (Confissões - Livro V 10)
- Las objeciones maniqueas contra las Escrituras: las críticas al Antiguo Testamento que aún lo mantenían en el error. — (Confissões - Livro V 11)
- Los fraudes de los estudiantes romanos que cambiaban de maestro para no pagar: nuevo motivo de disgusto con la enseñanza en Roma. — (Confissões - Livro V 12)
- El nombramiento para la cátedra de retórica en Milán, el viaje y la llegada a la ciudad del obispo Ambrosio. — (Confissões - Livro V 13)
- La predicación de Ambrosio y la lectura espiritual de las Escrituras deshacen las objeciones maniqueas: Agustín rompe con la secta y se convierte en catecúmeno. — (Confissões - Livro V 14)
Apertura y la espera de Fausto (caputs 1 a 7)
De Cartago a Roma (caputs 8 y 9)
Duda y crítica de las Escrituras (caputs 10 y 11)
Milán y Ambrosio (caputs 12 a 14)
Texto y Traducción
El texto latino sigue la edición clásica de las Confessiones, aquí presentado en latín junto al español. La obra se cita tradicionalmente por libro, capítulo y párrafo (por ejemplo, Confesiones V seguido del número del párrafo), y la numeración adoptada aquí sigue esa convención.