Capítulos

Confissões - Livro III

Autoría y Fecha de Composición

Agustín de Hipona (354-430), rétor formado en Cartago y luego obispo en el norte del Africa romana, escribió las Confesiones hacia el año 397-401, ya en su madurez. La obra consta de trece libros y suele considerarse la primera gran autobiografía espiritual de Occidente. Toda ella está dirigida a Dios en forma de oración, de modo que el relato de la propia vida se hace ante quien ya la conoce por entero. El Libro III fue compuesto por el Agustín cristiano y obispo, que reinterpreta la juventud maniquea a la luz de su conversión posterior, y esa distancia entre el joven narrado y el autor que narra es parte del método de la obra.

Tema del Libro III

El Libro III cubre los años de la juventud en Cartago, aproximadamente de los dieciséis a los diecinueve años. Agustín describe los amores desordenados y el gusto por los espectáculos del teatro, y narra el giro provocado por la lectura del Hortensio de Cicerón, obra hoy perdida que lo despierta a la filosofía y al amor de la sabiduría. Decepcionado por el estilo sencillo de las Escrituras, cae a continuación en el maniqueísmo, secta dualista de origen persa que explicaba el mal por dos principios opuestos, a la cual permanecería ligado cerca de nueve años. El libro cierra con las lágrimas y el sueño de su madre Mónica, y con la frase de un obispo de que el hijo de tantas lágrimas no podría perderse. En el arco de la obra, este es el punto en que la búsqueda de la verdad se desvía por un camino falso, antes de la larga corrección que los libros siguientes acompañan.

Contenido del Libro

    Cartago y el teatro

  • Llegada a Cartago, descrita como un hervidero de amores impuros. Agustín admite que aún no amaba, pero amaba amar, y buscaba algo a qué amar.(Confissões - Livro III 1)
  • La fascinación por los espectáculos del teatro y el placer paradójico de sufrir con ficciones en escena. Agustín examina la compasión que se busca para el propio dolor, sin ningún provecho real.(Confissões - Livro III 2)
  • Estudios, ambición y los Subversores

  • Los estudios de retórica y la ambición de destacar por la elocuencia. Mención de los alborotadores llamados Subversores, cuya conducta reprueba aunque convive con ellos.(Confissões - Livro III 3)
  • La lectura del Hortensio de Cicerón, obra hoy perdida, que lo enciende en el amor a la sabiduría y lo aparta de las ambiciones vanas, aunque no lleva el nombre de Cristo.(Confissões - Livro III 4)
  • El primer contacto serio con las Escrituras, cuyo estilo le parece tosco frente a la prosa ciceroniana. El orgullo le impide penetrar en su sentido.(Confissões - Livro III 5)
  • La adhesión al maniqueísmo

  • El encuentro con los maniqueos, que repetían nombres sagrados y la palabra verdad sin contenido. Agustín compara sus enseñanzas con platos vistosos que no sacian el alma.(Confissões - Livro III 6)
  • Los errores maniqueos sobre Dios y el origen del mal. Sin poder concebir sustancia espiritual, criticaban de modo burdo a los patriarcas y las costumbres del Antiguo Testamento.(Confissões - Livro III 7)
  • Distinción entre pecados contra la naturaleza, contra las costumbres humanas y contra Dios. La justicia divina no varía, aunque los preceptos cambien con los tiempos.(Confissões - Livro III 8)
  • Cómo evaluar los actos de los santos del pasado sin aplicar criterios anacrónicos. Diferencia entre faltas reales y acciones que solo parecen desviaciones.(Confissões - Livro III 9)
  • Las fábulas maniqueas sobre el alimento y la luz aprisionada en la materia, que lamenta haber aceptado como verdad.(Confissões - Livro III 10)
  • Las lágrimas y el sueño de Mónica

  • El sueño que consuela a Mónica: ve al hijo sobre la misma regla en que ella está, señal de que él volvería a la fe. El llanto de la madre por la perdición de su hijo.(Confissões - Livro III 11)
  • La respuesta de un obispo a Mónica, que insistía en pedir ayuda: el hijo de tantas lágrimas no puede perderse. Palabras que la confortan como aviso venido del cielo.(Confissões - Livro III 12)

Texto y Traducción

El texto base es el latín de las Confessiones, fijado en las ediciones críticas clásicas. La cita tradicional se hace por libro, capítulo y párrafo: por ejemplo, Confesiones III seguido del número del párrafo correspondiente.