Capítulos

A Cidade de Deus - Livro XIV

La Ciudad de Dios, de Agustín

La Ciudad de Dios (De Civitate Dei) es obra de Agustín de Hipona (354-430), escrita a lo largo de aproximadamente trece años, entre 413 y 426, en 22 libros. El estímulo inmediato fue el saqueo de Roma por los visigodos de Alarico en 410: los paganos acusaban al cristianismo de haber debilitado el Imperio al abandonar los dioses tradicionales. Agustín responde en dos grandes bloques. Los libros I a X refutan el paganismo y la tesis de que el culto a los dioses garantizaba prosperidad terrenal o vida futura. Los libros XI a XXII trazan el origen, el curso y el fin de dos sociedades simbólicas, la ciudad terrena y la ciudad de Dios.

El argumento específico del Libro XIV

El Libro XIV pertenece al segundo bloque, que sigue el curso histórico de las dos ciudades desde la creación del hombre. Es el libro en que Agustín localiza la raíz de la división entre las dos ciudades dentro del alma humana misma, en lo que cada una ama. La tesis central es que "algunos viven según la carne y otros según el espíritu", y de esa elección de amor nacen dos sociedades en conflicto (cap. 1). Agustín corrige una lectura que atribuye a los platónicos: el pecado no viene de la carne en sí, sino del alma y de la voluntad, y la corrupción transmitida por Adán es castigo del pecado, no su causa primera (caps. 3 a 5).

A partir de allí el libro recorre una secuencia: la naturaleza de la voluntad, que hace buenos o malos los afectos del alma (cap. 6); un debate con la teoría estoica de las pasiones, defendiendo que afectos como el miedo, el deseo y la tristeza pueden ser rectos cuando la voluntad lo es (caps. 8 y 9); el análisis de la caída de Adán, en que Agustín sostiene que una voluntad mala precedió al acto malo, y que la raíz primera fue la soberbia (cap. 13). El bloque final trata de la concupiscencia como castigo de la desobediencia, ligándola a la vergüenza sexual, a la desnudez percibida tras la caída y a la pérdida del control voluntario sobre el cuerpo (caps. 16 a 24). De este libro proviene la teorización agustiniana del pecado original y de la concupiscencia que marcaría la teología occidental y los debates posteriores con Pelagio.

La frase que cierra el libro

El Libro XIV termina con la formulación más citada de toda la obra, que define las dos ciudades por dos amores opuestos. Es la sentencia a la que el conjunto de los 22 libros vuelve siempre.

“Dos ciudades fueron formadas por dos amores: la terrena por el amor de sí hasta el desprecio de Dios; la celestial por el amor de Dios hasta el desprecio de sí.”

Agustín, La Ciudad de Dios XIV, 28, A Cidade de Deus - Livro XIV 28:1

Contenido del Libro

Recepción y lectura

La doctrina del pecado original elaborada aquí se convirtió en base de la teología agustiniana de la gracia y en punto de fricción en la controversia pelagiana, que se desarrollaba en los mismos años de la redacción. La lectura de Agustín sobre concupiscencia y sexualidad se discute hasta hoy: los críticos la señalan como origen de una visión negativa del cuerpo en el cristianismo occidental, mientras que los defensores observan que el propio Agustín insiste en que la carne y el matrimonio son bienes, y que el defecto está en la voluntad desordenada, no en el cuerpo (caps. 5 y 22).

Texto y Traducción

Presentado aquí en portugués junto al inglés de la traducción clásica de Marcus Dods (1871, dominio público). La cita sigue el patrón tradicional de la obra: libro, capítulo y sección.