Capítulos

A Cidade de Deus - Livro XII

La Ciudad de Dios, de Agustín

La Ciudad de Dios es obra de Agustín de Hipona (354-430), obispo en el norte de África, escrita a lo largo de aproximadamente trece años, entre 413 y 426, en veintidós libros. El impulso inmediato fue el saqueo de Roma por los godos de Alarico en 410: los paganos atribuyeron la catástrofe al abandono de los dioses antiguos en favor del cristianismo, y Agustín respondió construyendo un contraste entre dos ciudades: la terrena, fundada en el amor de sí hasta el desprecio de Dios, y la ciudad de Dios, fundada en el amor de Dios hasta el desprecio de sí. Los libros I a X refutan el paganismo y sus dioses; los libros XI a XXII narran el origen, el desarrollo y el fin de las dos ciudades. La datación de esa división está bien documentada por cartas y revisiones del propio Agustín, y hay poca controversia sobre la autoría.

El Libro XII en la obra

El Libro XII continúa la sección sobre el origen de las dos ciudades, iniciada en el Libro XI con la creación del mundo y los ángeles. Agustín sostiene aquí que la naturaleza de los ángeles buenos y malos es una sola, porque Dios, autor de toda esencia, creó a ambos buenos; la diferencia entre ellos no está en la naturaleza, sino en la voluntad. De ello extrae dos tesis centrales. La primera es que no existe esencia contraria a Dios: el mal no es una sustancia ni un principio rival, sino defecto de una naturaleza buena que se aparta del bien inmutable hacia un bien inferior. La segunda, derivada de la primera, es que la voluntad mala no tiene causa eficiente. Buscar esa causa, dice Agustín, es como intentar ver las tinieblas o escuchar el silencio: lo que se busca es una ausencia, no una cosa.

A partir del capítulo 10 el libro cambia de blanco y enfrenta las cosmologías grecorromanas sobre el tiempo. Agustín rechaza las cronologías que atribuyen miles de años al pasado del mundo y afirma, con base en la cronología de las Escrituras, que menos de seis mil años habían transcurrido desde la creación del hombre, número hoy incompatible con la datación científica de la edad de la Tierra y de la especie humana. Luego combate la doctrina de los ciclos eternos, defendida por estoicos y por corrientes platónicas, según la cual el mismo mundo, con los mismos individuos y acontecimientos, se repetiría indefinidamente. Contra eso opone la singularidad de la historia de la salvación, con la frase que organiza toda la refutación.

“Pues una sola vez murió Cristo por nuestros pecados; y, resucitando de los muertos, ya no muere más.”

Agustín de Hipona, A Cidade de Deus - Livro XII 13:6

Los capítulos finales vinculan la cosmología con la antropología. Agustín defiende la creación del género humano en el tiempo sin ningún cambio en el propósito eterno de Dios, sostiene que solo Dios es Creador de toda naturaleza (negando que los ángeles creen cuerpos, como querían algunos platónicos) y concluye que todo el género humano fue creado en un solo hombre. De esa unidad de origen extrae tanto un argumento moral, el vínculo de concordia entre los hombres, como el puente hacia los libros siguientes: ya en el primer hombre estaba trazado, en la presciencia de Dios, el fundamento de las dos ciudades: la porción destinada a la comunión de los buenos ángeles y la destinada al castigo.

Contenido del Libro

    La naturaleza de los ángeles y la ausencia de una esencia contraria a Dios

  • Que la naturaleza de los ángeles, tanto buenos como malos, es una sola y la misma(A Cidade de Deus - Livro XII 1)
  • Que no hay esencia contraria a Dios(A Cidade de Deus - Livro XII 2)
  • Que los enemigos de Dios lo son no por naturaleza, sino por la voluntad, que al perjudicarlos perjudica una naturaleza buena; pues, si el vicio no perjudica, no es vicio(A Cidade de Deus - Livro XII 3)
  • De la naturaleza de las criaturas irracionales e inanimadas, que en su propio género y orden no afean la belleza del universo(A Cidade de Deus - Livro XII 4)
  • Que en todas las naturalezas, de toda especie y categoría, Dios es glorificado(A Cidade de Deus - Livro XII 5)
  • El origen del mal: la voluntad mala y el amor desviado

  • Cuál es la causa de la bienaventuranza de los buenos ángeles y cuál la causa de la miseria de los malos(A Cidade de Deus - Livro XII 6)
  • Que no debemos esperar encontrar ninguna causa eficiente de la voluntad mala(A Cidade de Deus - Livro XII 7)
  • Del amor mal dirigido por el cual la voluntad se apartó del bien inmutable hacia el bien mutable(A Cidade de Deus - Livro XII 8)
  • Si los ángeles, además de recibir de Dios su naturaleza, recibieron también de Él la buena voluntad, por el Espíritu Santo que los impregnó de amor(A Cidade de Deus - Livro XII 9)
  • El tiempo del mundo: contra los largos ciclos y los mundos infinitos

  • De la falsedad de la historia que atribuye muchos miles de años al pasado del mundo(A Cidade de Deus - Livro XII 10)
  • De quienes suponen que este mundo no es eterno, sino que existen inumerables mundos, o que uno solo y mismo mundo se disuelve en sus elementos y se renueva al término de ciclos fijos(A Cidade de Deus - Livro XII 11)
  • Cómo responder a quienes critican la creación del hombre por ser de fecha tan reciente(A Cidade de Deus - Livro XII 12)
  • De la revolución de los siglos, que algunos filósofos creen que volverá a traer todas las cosas, tras un ciclo fijo, al mismo orden y forma del principio(A Cidade de Deus - Livro XII 13)
  • La creación en el tiempo y la inmutabilidad del propósito de Dios

  • De la creación del género humano en el tiempo, y cómo esto se efectuó sin ningún nuevo designio ni cambio de propósito de parte de Dios(A Cidade de Deus - Livro XII 14)
  • Si Dios, habiendo sido siempre soberano Señor, siempre tuvo criaturas sobre las que ejercía dominio; y en qué sentido la criatura siempre existió, sin ser por ello coeterna(A Cidade de Deus - Livro XII 15)
  • Cómo debemos entender la promesa divina de la vida eterna, hecha antes de los "tiempos eternos"(A Cidade de Deus - Livro XII 16)
  • Qué defensa hace la fe sana acerca del designio y la voluntad inmutables de Dios, contra quienes sostienen que las obras de Dios se repiten eternamente en ciclos que restauran todas las cosas(A Cidade de Deus - Livro XII 17)
  • Contra quienes afirman que las cosas infinitas no pueden ser abarcadas por el conocimiento de Dios(A Cidade de Deus - Livro XII 18)
  • De los mundos sin fin, o de los siglos de los siglos(A Cidade de Deus - Livro XII 19)
  • De la impiedad de quienes afirman que las almas que gozan de la verdadera bienaventuranza deben aún, en esas revoluciones periódicas, volver al trabajo y a la miseria(A Cidade de Deus - Livro XII 20)
  • La unidad del género humano y Dios como único Creador

  • Que al principio fue creado un solo individuo, y que en él fue creado el género humano(A Cidade de Deus - Livro XII 21)
  • Que Dios previó que el primer hombre pecaría y, al mismo tiempo, previó cuán grande multitud de personas piadosas sería, por Su gracia, trasladada a la comunión de los ángeles(A Cidade de Deus - Livro XII 22)
  • De la naturaleza del alma humana creada a imagen de Dios(A Cidade de Deus - Livro XII 23)
  • Si los ángeles pueden ser llamados creadores de alguna criatura, aunque sea la más pequeña(A Cidade de Deus - Livro XII 24)
  • Que solo Dios es el Creador de toda especie de criatura, cualquiera que sea su naturaleza o forma(A Cidade de Deus - Livro XII 25)
  • De la opinión de los platónicos de que los propios ángeles fueron creados por Dios, pero que luego crearon el cuerpo del hombre(A Cidade de Deus - Livro XII 26)
  • Que toda la plenitud del género humano estaba contenida en el primer hombre, y que allí Dios vio la porción que había de ser honrada y la que había de ser condenada(A Cidade de Deus - Livro XII 27)

Texto y Traducción

El texto se presenta aquí en portugués junto al inglés de la traducción clásica de Marcus Dods (1871, dominio público). La cita sigue la convención de la obra por libro, capítulo y sección.