Capítulos

A Cidade de Deus - Livro X

La Ciudad de Dios, de Agustín

La Ciudad de Dios es obra de Agustín de Hipona (354-430), compuesta entre aproximadamente 413 y 426 y dividida en 22 libros. El saqueo de Roma por los godos de Alarico, en 410, dio el impulso inmediato: los paganos atribuyeron el desastre al abandono de los dioses tradicionales en favor del cristianismo, y Agustín escribe para refutar esa acusación. La obra opone dos ciudades: la terrena, fundada en el amor de sí hasta el desprecio de Dios, y la celestial, fundada en el amor de Dios hasta el desprecio de sí. Los diez primeros libros refutan el paganismo (cinco contra quienes rinden culto a los dioses por las bendiciones de esta vida, cinco contra quienes los rinden por la vida futura); los doce restantes tratan del origen, el desarrollo y el fin de las dos ciudades.

El Libro X en la obra

El Libro X cierra la mitad apologética de la obra. Después de que en el Libro VIII seleccionó a los platónicos como los filósofos más próximos a la verdad, Agustín se concentra aquí en ellos y, en especial, en el neoplatónico Porfirio (siglo III), discípulo de Plotino. El argumento central es que el sacrificio, el servicio que en griego se llama latreia, se debe únicamente al Dios verdadero, no a los ángeles ni a los demonios. Agustín acepta que los platónicos identificaron un único principio supremo y la necesidad de la gracia para que el alma lo alcance, pero los acusa de inconsistencia al tolerar el culto a muchos dioses y la teurgia, la magia ritual que prometía purificar el alma por la invocación de espíritus. Para Agustín esa promesa es ilusoria, y el único camino universal de liberación del alma se abre por la encarnación de Cristo, el Mediador que es a la vez Sacerdote y Sacrificio.

El verdadero sacrificio

Buena parte del libro redefine qué es el sacrificio. Agustín desplaza la idea de la ofrenda material al acto interior: toda obra hecha por amor de Dios, que une el alma a Él, es el sacrificio verdadero, del cual los ritos antiguos eran solo signos. Es en ese contexto donde aplica el vocabulario sacrificial al propio cuerpo de la Iglesia y al sacramento del altar.

“Este es el sacrificio de los cristianos: nosotros, siendo muchos, somos un solo cuerpo en Cristo. Y este es también el sacrificio que la Iglesia celebra continuamente en el sacramento del altar.”

Agustín, La Ciudad de Dios X.6, A Cidade de Deus - Livro X 6:7

Contenido del Libro

Porfirio y la recepción cristiana

La elección de Porfirio como interlocutor no es neutral. Porfirio fue autor de una obra perdida, Contra los Cristianos, y Agustín lo trata como el adversario más serio, precisamente por estar tan cerca de la verdad y aun así rechazar a Cristo. Agustín cita el tratado De Regressu Animae (Sobre el retorno del alma), también perdido, para mostrar que el propio Porfirio confesaba no conocer ningún camino universal de salvación del alma. De ahí el argumento que cierra los diez libros: ese camino universal, que ni la filosofía más verdadera ni los caldeos o los indios proporcionaron, es la religión cristiana.

Texto y Traducción

La Ciudad de Dios fue escrita en latín. La división en 22 libros es del propio autor, que describe el plan de la obra en las Retractaciones y lo recapitula al final de este libro. El texto nos llegó por amplia tradición manuscrita medieval y fue de las primeras obras impresas (edición de 1467). Aquí el portugués aparece junto al inglés de la traducción clásica de Marcus Dods (1871, dominio público); la cita se hace por libro, capítulo y sección.