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1 Apologia de Justino Mártir

Contexto Historico

La Primera Apologia es un tratado apologetico del siglo II dirigido al emperador romano Antonino Pio (goberno de 138 a 161 d.C.), a sus hijos adoptivos Marco Aurelio y Lucio Vero, y al Senado Romano. El texto pide que los cristianos sean juzgados con justicia, y no perseguidos simplemente a causa del nombre que llevan. El contexto inmediato era el de ejecuciones de cristianos por negarse a sacrificar a los dioses romanos, lo que generaba acusaciones de ateismo, inmoralidad y deslealtad politica.

Autoria y Datacion

El texto es atribuido a Justino Martir(c. 100-165 d.C.), filosofo nacido en Flavia Neapolis, en Samaria (actual Nablus, Palestina), de familia pagana de origen griego o romano. Antes de convertirse al cristianismo hacia el ano 130 d.C., Justino estudio diversas corrientes filosoficas, incluyendo el estoicismo, el platonismo y el pitagorismo, y llego a ver el cristianismo como la "verdadera filosofia". Establecio una escuela de instruccion cristiana en Roma, donde fue arrestado y ejecutado por decapitacion alrededor del ano 165 d.C., durante el reinado de Marco Aurelio. La mayoria de los estudiosos data la composicion de la Primera Apologia entre 155 y 157 d.C., basandose en la mencion de Lucio Munacio Felix como prefecto reciente de Egipto, aunque no hay consenso absoluto sobre el ano exacto.

Manuscritos y Transmision

La transmision textual de las obras de Justino es excepcionalmente fragil. Practicamente todo el texto depende de un unico manuscrito de valor independiente: el Codex Parisinus graecus 450, copiado el 11 de septiembre de 1364, hoy conservado en la Bibliotheque nationale de France. Todas las demas copias medievales conocidas derivan de ese mismo codice, lo que significa que errores y lagunas introducidos por el copista de 1364 se propagaron por toda la tradicion. El propio copista trabajaba con un ejemplar danado y tuvo que recurrir a conjeturas para completar pasajes ilegibles. En 2012 fue publicado un fragmento de pergamino del siglo IV (P.Oxy. 5129) que contiene pocas lineas de la Primera Apologia, con mas de mil anos de anterioridad al Parisinus, proporcionando evidencia textual independiente para la critica del manuscrito tardio.

Contenido Principal

El tratado tiene 68 capitulos y se organiza en tres grandes bloques. El primer bloque (caps. 1-20) refuta las acusaciones de ateismo, inmoralidad (incesto, canibalismo) y sedicion politica, argumentando que los cristianos son monoteistas moralmente superiores y ciudadanos leales al imperio. El segundo bloque (caps. 21-60) presenta los fundamentos teologicos e intelectuales del cristianismo: la identificacion de Cristo con el Logos divino presente en los filosofos griegos, la racionalidad del monoteismo frente al politeismo, y un largo intento de demostrar que la vida, muerte y resurreccion de Jesus cumplieron profecias de las escrituras hebreas. Justino argumenta ademas que Platon habria dependido de Moises. El tercer bloque (caps. 61-67) tiene una importancia historica singular: describe los ritos del bautismo y la eucaristia conforme eran practicados por las comunidades cristianas del siglo II, ofreciendo la narracion liturgica mas detallada de ese periodo que ha llegado hasta nosotros.

Importancia Historica

La Primera Apologia es considerada uno de los documentos mas importantes del cristianismo primitivo por varias razones. En primer lugar, los capitulos 61-67 constituyen la descripcion mas detallada y antigua que poseemos del culto cristiano del siglo II: el bautismo precedido de instruccion y ayuno (descrito por Justino como lavamiento en el agua, sin especificacion del modo), y la eucaristia dominical con lectura de las escrituras, homilia, oracion y particion del pan y el vino. En segundo lugar, el texto es el primer gran intento de integrar el cristianismo en el vocabulario filosofico grecorromano, influyendo en toda la tradicion apologetica posterior. En tercer lugar, la obra contiene la formulacion explicita de que la eucaristia no es pan y vino comunes, sino el cuerpo y la sangre de Jesus, lo que la convierte en fuente primaria en los debates historicos sobre la doctrina eucaristica. Justino es venerado como santo y reconocido como padre apologista por la Iglesia Catolica y por diversas otras confesiones cristianas, aunque no posee el titulo formal de Doctor de la Iglesia.

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