Vida de Santo Antão 4

A biografia (séc. IV) que Atanásio escreveu do pai do monaquismo cristão: a renúncia de Antão, suas lutas com os demônios no deserto, o longo discurso sobre o discernimento dos espíritos, os milagres, os debates com os filósofos gregos e a sua morte. Um dos livros mais influentes da história do cristianismo, leitura que ajudou a converter Agostinho

'Cuando, por lo tanto, vengan a ustedes de noche y quieran decir el futuro, o digan: somos los ángeles, no les presten atención, pues mienten. Sí, aun cuando elogien su disciplina y los llamen bienaventurados, no los escuchen y no tengan nada que ver con ellos; sino antes bien hagan la señal de la cruz sobre ustedes mismos y sobre sus casas, y oren, y los verán desaparecer. Pues son cobardes y temen mucho la señal de la cruz del Señor, ya que, en verdad, fue en ella que el Salvador los despojó e hizo un ejemplo de ellos. Pero si ellos, sin vergüenza, mantienen su posición, saltando y cambiando sus formas de apariencia, no los teman, ni se echen atrás, ni les presten atención como si fueran buenos espíritus. Pues la presencia del bien o del mal puede ser fácilmente distinguida con la ayuda de Dios. La visión de los santos no viene acompañada de perturbación, pues no contenderán ni gritarán, ni nadie oirá su voz. Pero viene tan silenciosa y suavemente que de inmediato surgen en el alma alegría, satisfacción y coraje. Pues el Señor, que es nuestra alegría, está con ellos, y el poder de Dios Padre. Y los pensamientos del alma permanecen serenos e imperturbables, de modo que ella, iluminada como por rayos, contempla por misma a los que aparecen. Pues el amor de lo que es divino y de las cosas venideras la posee, y de buen grado se uniría completamente a ellos, si pudiera partir junto con ellos. Pero si algunos, siendo hombres, temen la visión del bien, los que aparecen pronto les quitan el miedo; como lo hizo Gabriel en el caso de Zacarías, y como lo hizo el ángel que apareció a las mujeres en el santo sepulcro, y como lo hizo aquel que dijo a los pastores en el Evangelio: No teman. Pues el temor de ellos no nacía de miedo, sino del reconocimiento de la presencia de seres superiores. Tal es, entonces, la naturaleza de las visiones de los santos.'