Segunda Apología de Justino Mártir 8
Pero si mis preguntas y respuestas ya hubieran llegado a vuestro conocimiento, por ellas quedaría claro para vosotros que él no entiende nada sobre nuestra religión. Si él sabe y, a ejemplo de Sócrates, como dije antes, no se atreve a hablar por miedo a aquellos que lo escuchan, no es un hombre que ama el saber, sino la opinión, como quien no aprecia el dicho socrático tan digno de ser apreciado: "No se debe estimar a ningún hombre por encima de la verdad."