Segunda Apología de Justino Mártir 7
La semilla del Verbo
Sabemos que algunos que profesaron la doctrina estoica fueron odiados y muertos. Al menos en la ética ellos se muestran moderados, así como los poetas en determinados puntos, a causa de la semilla del Verbo, que se encuentra ingénita en todo el género humano. Así es Heráclito, como antes dijimos, y entre los de nuestro tiempo, Musonio y otros que conocemos.
En efecto, como ya anotamos, los demonios siempre se empeñaron en hacer odiosos a aquellos que, de algún modo, quisieron vivir conforme al Verbo y huir de la maldad.
Por lo tanto, no es de admirar si ellos, desenmascarados, procuran también hacer odiosos, y con más empeño aún, a aquellos que viven no sólo de acuerdo con una parte del Verbo seminal, sino conforme al conocimiento y contemplación del Verbo total, que es Cristo. Ellos recibieron merecido tormento y castigo, aprisionados en el fuego eterno.
Si ellos ahora son vencidos por los hombres en nombre de Jesucristo, eso es aviso del futuro castigo en el fuego eterno que los espera, juntamente con aquellos que los sirven.
Todos los profetas anunciaron eso de antemano y eso también nos enseñó nuestro maestro Jesús.