Segunda Apología de Justino Mártir 4
De ahí, los poetas y narradores de mitos, no teniendo idea de que los ángeles y los demonios, que de ellos nacieron, cometieron con hombres y mujeres e hicieron en ciudades y naciones todo lo que les escribieron, después lo atribuyeron al propio Dios y a los hijos carnalmente nacidos de él y a los llamados sus hermanos, Posidón y Plutón, e igualmente a los hijos de estos.