Segunda Apología de Justino Mártir 4

Habiendo Dios hecho el mundo entero, sometido las cosas terrestres a los hombres y ordenado los elementos del cielo, imponiéndoles también una ley divina para el crecimiento de los frutos y variación de las estaciones -los cuales también claramente él hizo para los hombres -, lo entregó, así como las cosas bajo el cielo, a los cuidados de los ángeles que para eso designó.