Segunda Apología de Justino Mártir 2
"¿Por qué motivo condenaste a muerte a un hombre, a quien nadie probó ser adúltero, o fornicador, o asesino, o ladrón, o salteador, o, por fin, reo de algún crimen, sino que apenas confesó llevar el nombre de cristiano? Urbico, no estás juzgando de modo conveniente al emperador Pío, ni al hijo de César, amigo del saber, ni al sacro Senado."