Primera Apología de Justino Mártir 65

Después a aquel que preside a los hermanos es ofrecido pan y una vasija con agua y vino; tomándolos, él alaba y glorifica al Padre del universo a través del nombre de su Hijo y del Espíritu Santo, y pronuncia una larga acción de gracias, por habernos concedido estos dones que de él provienen. Cuando el presidente termina las oraciones y la acción de gracias, todo el pueblo presente aclama, diciendo: "Amén."