Primera Apología de Justino Mártir 30

La profecía es la prueba máxima

Podrían objetarnos: "¿Qué inconveniente hay en que este que nosotros llamamos Cristo sea un hombre que viene de otros hombres y que, por arte mágica, hizo los prodigios que decimos y, por eso, pareció ser hijo de Dios?” Presentaremos, pues, la demostración, no dando fe a aquellos que nos cuentan los hechos, sino creyendo por necesidad en aquellos que los profetizaron antes de suceder, de la forma que los vemos cumplidos o que se están cumpliendo ante nuestros ojos, tal como fueron profetizados; demostración que creemos que os parecerá a vosotros mismos la más fuerte y la más verdadera.