Sobre a Encarnação do Verbo 1
O clássico tratado de cristologia (séc. IV) em que Atanásio explica por que Deus se fez homem: a criação e a queda, o dilema entre a justiça e a bondade divinas, a Encarnação como solução, a morte na cruz e a ressurreição como vitória sobre a corrupção, e a refutação de judeus e gentios
Por esa causa, entonces, habiendo ganado la muerte terreno sobre los hombres y permaneciendo la corrupción sobre ellos, la raza humana iba pereciendo; el hombre racional, hecho a imagen de Dios, iba desapareciendo, y la obra de las manos de Dios estaba en proceso de disolución. Pues la muerte, como dije arriba, ganó de allí en adelante una posesión legal sobre nosotros, y era imposible escapar de esa ley, pues había sido establecida por Dios por causa de la transgresión; y el resultado fue, de verdad, al mismo tiempo monstruoso e indigno. Pues sería monstruoso, en primer lugar, que Dios, habiendo hablado, llegara a ser falso. Es decir, que, una vez habiendo determinado que el hombre, si transgrediera el mandamiento, moriría la muerte, después de la transgresión el hombre no muriera, sino que la palabra de Dios fuera quebrantada. Pues Dios no sería verdadero si, habiendo dicho que moriríamos, el hombre no muriera. Y, por otro lado, sería indigno que criaturas una vez hechas racionales, y que habían participado del Verbo, fueran a la ruina y volvieran a la no existencia por el camino de la corrupción. Pues no sería digno de la bondad de Dios que las cosas que él había hecho se perdieran por causa del engaño practicado en los hombres por el diablo. Y sería indigno al más alto grado que la obra de las manos de Dios entre los hombres fuera deshecha, fuera por la negligencia de los propios hombres, fuera por la astucia de los espíritus malignos.